Pide asumir el coste de ayudar a Ucrania pese a cortes de energía o disturbios sociales

Mapa de Europa con rutas de suministro de gas y siluetas de infraestructura energética, ilustrando el coste de ayudar a Ucran

Stoltenberg pide aguantar cortes de luz y disturbios por Ucrania​

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha pedido este miércoles asumir el coste de apoyar a Ucrania aunque ese coste se traduzca en cortes de energía o en disturbios sociales. Lo hace en un artículo publicado en el Financial Times, donde sitúa el conflicto en una «fase crítica» y cifra lo que viene en «seis meses difíciles». Varios participantes del debate subrayan la paradoja: quien firma la petición tiene cargo internacional y ningún frente al que ir, mientras quien la recibe paga la factura de la luz.

Qué pide Stoltenberg en su artículo del Financial Times​

El jefe político de la Alianza advierte de que Rusia pondrá a prueba la unidad de los aliados en los próximos meses, con el auge de los precios de la energía y el coste de la vida como consecuencia de la invasión. «Nos enfrentamos a seis meses difíciles con la amenaza de los cortes energéticos, alteraciones e incluso disturbios sociales, pero debemos mantener el rumbo y enfrentarnos a la tiranía», escribe. La disyuntiva que plantea es explícita: «Tenemos que elegir en qué mundo queremos vivir».

Stoltenberg sostiene que los aliados aportan asistencia financiera, humanitaria y militar «sin precedentes» para que Ucrania «prevalezca como nación independiente». Y añade el argumento que vertebra toda su tesis: el coste de no defender los valores «siempre es mayor». Mientras los europeos miran una factura más abultada, dice, los ucranianos sacrifican sus propias vidas. «Por el futuro de Ucrania y el nuestro, debemos prepararnos para la guerra de invierno y mantener el rumbo», remata.

El coste ya se nota: fábricas que paran y sindicatos que avisan​

Alemania funciona, según relata un participante, como termómetro. Sus telediarios no están escondiendo el enfado por el aumento de los precios de la energía ni la inflación sin control: hay informes diarios sobre fábricas que cierran, plantas que paran su producción y advertencias de sindicatos y patronal. En los programas de mayor audiencia ya se habla sin rodeos de la «desindustrialización de Alemania».

Según la misma intervención, nada de eso ocurría así durante la pandemia, cuando las cadenas repetían el relato oficial sin mover una coma. La diferencia, ahora, es que el mensaje choca con la cesta de la compra. Cuando la mayoría no puede creerse que no pasa nada, el discurso oficial pierde eficacia, y eso vale tanto para Berlín como para Bruselas.
El reparto desigual del sacrificio en Europa: «No existe ningún sustituto para los mares de gas y petróleo rusos que «traga» Europa anualmente. Sin esos mares no existe economía ni actividad económica.» — un forero de burbuja.info

¿Quién va a pasar frío y quién va a ir al frente?​

Una parte del análisis lo tiene claro: los que piden el esfuerzo no serán los que lo sufran. El cálculo es viejo y sencillo. Quien reclama sacrificios no apagará la calefacción ni arriesgará la vida en una trinchera, y hay quien sostiene que una porción del electorado europeo respalda su propia pérdida de nivel de vida para sostener posiciones que no le reportan nada. El paralelismo con la nobleza medieval —vivir mejor que el pueblo y convencerlo de pasar hambre por la gloria de su señor— aparece en cuanto se rasca un poco.

En el lado contrario, la defensa es la del artículo: ceder ante la presión energética es una victoria más barata para Moscú. Quien atribuya el problema a las sanciones y no a la invasión, sostiene esa corriente, confunde la causa con la factura.

Sin gas ruso no hay economía: el cálculo que nadie ha resuelto​

El argumento más incómodo, según sostiene un participante del debate, no es moral, es físico. No existe, mantiene, un sustituto real para los volúmenes de gas y petróleo rusos que Europa consume cada año; sin esos suministros no hay actividad económica, y sin energía barata las sociedades entran en una zona donde el control del malestar se vuelve muy difícil. La secuencia no admite atajos.

Los parches tienen precio, y el desglose completo de lo que cuesta sostener el sistema sin energía barata es de los que conviene leer con lápiz en mano. Según ese mismo análisis, limitar por decreto el precio de la energía genera déficit tarifario, y ese agujero lo acaba absorbiendo el Estado con emisión de deuda: más inflación, más presión sobre los tipos, más carga para el contribuyente. El reparto de ayudas para calmar ánimos tiene recorrido, pero limitado cuando medio continente está quebrado.

Se apunta, con retintín, que el gas licuado llega con un sobrecoste del 140%, que la moneda única se deprecia y que los fondos compran industria europea a precio de saldo. En el terreno monetario hay otra derivada: qué ocurre si los exportadores de materias primas dejan de aceptar papel por sus recursos.

El malestar social entra en el escenario oficial​

Que el propio secretario general mencionara los disturbios sociales no es un detalle retórico: es el reconocimiento de que este invierno se juega también en las calles. Hay quien sostiene que los sindicatos alemanes no están tan integrados en la órbita del gobierno como los españoles, y que cuando a los trabajadores les empiece a faltar trabajo y paga, el conflicto laboral se convierte en conflicto político.

La pregunta que sobrevuela todo esto es si surgirá alguna opción política capaz de poner en entredicho a la vez la guerra y la pertenencia a la Alianza, y de hacerlo en serio. Mientras no exista, la única voz que se oye es la que pide aguantar.

Stoltenberg ha puesto fecha al pulso: seis meses. Los europeos aún no han decidido si ese plazo es una amenaza o una tregua. ¿Cuánto tiene que subir la factura antes de que alguien con cargo público tenga que dar explicaciones en su propio bolsillo?
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«No existe ningún sustituto para los mares de gas y petróleo rusos que «traga» Europa anualmente. Sin esos mares no existe economía ni actividad económica.»
— Kron II · Dependencia energética europea
«De hecho todos los días hay informes sobre fábricas que cierran, que tienen que parar su producción y advertencias de sindicatos y patronal.»
— Treefrog · Desindustrialización de Alemania
«Los sindicatos alemanes no están tan totalmente vendidos al gobierno como los españoles. Cuando a los trabajadores alemanes les empiece a faltar trabajo y paga empezará el jaleo.»
— Quintus Sertorius · Conflicto laboral alemán
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
Asumir el sacrificio por Ucrania es obligado20%
El coste lo pagarán los de siempre45%
Sin energía barata el sistema no aguanta35%
📌 DATOS
Stoltenberg cifra en seis meses el tramo crítico con amenaza de cortes energéticos y disturbios
El artículo sitúa la guerra de Ucrania en una «fase crítica»
🔗 FUENTES
Financial Times ↗
Publica el artículo de Stoltenberg sobre el invierno
Europa Press ↗
Recoge las declaraciones del secretario general de la OTAN
💬 POR QUÉ PARTICIPAR
✓El desarrollo de por qué no existe sustituto inmediato para el gas y el petróleo rusos que Europa consume cada año
✓El paralelismo con la nobleza medieval para repartir quién paga el coste y quién pone el cuerpo
✓El contraste entre la cobertura mediática alemana de la crisis y la del periodo de pandemia
Este es un resumen del hilo. La discusión completa incluye 102 respuestas con datos, fuentes y análisis que solo están disponibles para usuarios registrados. Crea tu cuenta en 30 segundos para acceder al debate completo y participar.
Te estás perdiendo 102 mensajes
Esto es un resumen. El hilo original está entero ahí dentro.
Leer el hilo completo →
Registro en 30 segundos
Resumen elaborado con IA a partir del debate de la comunidad — 102 respuestas analizadas. Última actualización: .

Estadísticas del foro

Temas
2.053.797
Mensajes
58.280.186
Miembros
190.935
Último miembro
MilansDelBach

El blog de burbuja.info

Volver