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Una explosión e incendio han afectado a la refinería Cardón, la segunda mayor de Venezuela, que habría detenido sus operaciones según Reuters. El suceso golpea una pieza clave del sistema de refinación del país. El complejo refinador de **Cardón**, el segundo mayor de **Venezuela**, sufrió una explosión y un incendio que, según **Reuters**, habrían obligado a detener sus operaciones.
Una explosión e incendio han afectado a la refinería Cardón, la segunda mayor de Venezuela, que habría detenido sus operaciones según Reuters. El suceso golpea una pieza clave del sistema de refinación del país.
El complejo refinador de Cardón, el segundo mayor de Venezuela, sufrió una explosión y un incendio que, según Reuters, habrían obligado a detener sus operaciones. El fuego se desató en una instalación que forma parte del núcleo industrial de Paraguaná, en el estado de Falcón, y que es determinante para el suministro de combustible en el país.
Cardón no es una planta cualquiera. Es la segunda refinería más grande de Venezuela y una de las piezas centrales del Centro de Refinación Paraguaná, un complejo que agrupa a Cardón, Amuay y Bajo Grande. Ese conjunto ha sido históricamente uno de los mayores polos de refinación del mundo.
Su relevancia no es solo de escala. De su funcionamiento depende buena parte del combustible que consume el mercado interno venezolano, en un país con una capacidad de refinación muy mermada tras años de falta de inversión y mantenimiento.
Si se confirma la detención de operaciones, el impacto no se limita a las instalaciones. Una refinería parada deja de producir en cadena: menos gasolina, menos diésel y más presión sobre unas importaciones que Venezuela ya ha necesitado en los últimos años para cubrir su demanda interna.
El sector petrolero venezolano arrastra una caída prolongada de su producción y de su capacidad de procesamiento. Cada parada no programada en una planta clave se traduce en un problema logístico y económico que tarda en resolverse.
La información disponible es limitada. Se desconoce el alcance real de los daños, si hay víctimas y cuánto tiempo podría prolongarse la suspensión. Tampoco hay una cifra oficial de pérdidas ni un plazo de reparación.
En un contexto así, conviene tratar cualquier dato de producción o de reanudación como provisional hasta que haya confirmación oficial. Las consecuencias económicas dependerán de cuánto dure la parada y de la gravedad de los daños estructurales.
Venezuela's Cardón Oil Refinery, the country's second-largest, exploded and caught fire today. The facility has reportedly halted operations, per Reuters. pic.twitter.com/2aUAJVFOID
— OSINTtechnical Ver publicación en X
A mi me da igual, siempre le echo 20 Euros.
Pero esto huele a Rusia, Iran, USA, Israel, Korea del Norte, China o Andorra.