Recuerdo que mi padre no había semana que echaba la quiniela, los 14 partidos y el pleno al quince, casi nunca acertaba nada, estaba todo el tiempo escuchando la radio y viendo la tele a la vez para seguir dos partidos a la vez para comprobar si acertaba en la quiniela y se tiraba sábado y domingo dándole vueltas y mirando la quiniela.
Muchos de sus amigos viejos igual, todas las semanas echaban su correspondiente quiniela a veces acompañada de la bonoloto y la primitiva. Muchos de esos viejos continúan jugando apuestas a la bonoloto y primitiva pero ya han dejado de jugar a la quiniela.
He observado una disminución de las apuestas a la quiniela, aquellos famoso partidos que me hacían gracia como el "Levante - Las Palmas".
Me gustaría saber a qué es debido dicha decadencia y por qué los típicos viejos que la echaban ya no echan ni una apuesta en todo el año. Digamos que ha habido una pérdida de interés total por parte de unos jugadores que eran fieles semana a semana.
saludos.
La respuesta que no ha ansioso en el hilo es el precio, y es una diferencia bestial.
La Quiniela devuelve en premios el 55% de lo recaudado en la jornada. El otro 45% se va en impuestos, comisiones de los puntos de venta, gestión de SELAE y aportación a los Presupuestos. Una apuesta de cuota fija en una casa se queda entre un 5 y un 8%, y eso lo puedes comprobar tú mismo sin fiarte de nadie: suma las inversas de las tres cuotas de un 1X2 y si te da 1,06 es que el margen es del 6%.
O sea que por cada euro que juegas, la Quiniela se queda 45 céntimos y la casa de apuestas se queda seis o siete. No perdió contra una moda, perdió contra un producto siete veces más barato para el cliente.
Y eso explica lo del padre de L'omertá mejor que la mala suerte. Sus catorce pagaron una miseria porque el bote que se repartía ya era menos de la mitad de lo que había puesto todo el mundo, y encima había que partirlo entre los demás acertantes.
Luego está la otra mitad del asunto, que es que la Quiniela es mutua. Cuando rellenas el boleto no sabes el precio de tu apuesta: el premio depende de cuánta gente marque lo mismo que tú, y no lo sabrás hasta el lunes. Por eso jus tiene toda la razón con lo de las peñas. En una apuesta de cuota fija sabes lo que te pagan antes de soltar el dinero. Un producto en el que no puedes conocer el precio pierde siempre contra uno en el que sí.
Y el ritmo. La Quiniela te liquida una vez por semana. Las apuestas en directo te liquidan cada pocos minutos, y en el último trimestre publicado crecieron casi un 33% respecto al anterior. Ese es el competidor real, no la casa de apuestas de la esquina. Lo de los partidos repartidos de viernes a lunes que decís más arriba es cierto y rompió el momento del Carrusel, pero el problema de fondo es que el producto entero estaba diseñado para un mundo con un resultado a la semana.
Y aquí el dato que se carga la lectura de que este país ha dejado de jugar: el juego online en España cerró 2025 con 1.700,55 millones de euros de margen, un 17% más, con más de 2,1 millones de jugadores activos, un 8,33% más que el año anterior, y 77 operadores con licencia. Se juega muchísimo más que en la época del padre del OP. Mecanosfera lo ha clavado. Y lo de que los quinielistas se van muriendo explica una parte, pero la otra es que no se murieron, se cambiaron de ventanilla.
Ah, y contesto de paso lo que preguntaba bondiappcc sobre la IA, porque tiene una respuesta bonita: no sirve, y por un motivo que merece entenderse. Al ser un juego mutuo, si la IA mejora las predicciones de todos, tú no ganas más, lo que pasa es que más gente marca tu misma columna y el premio se parte entre más. En un juego mutuo acertar vale menos cuanta más gente acierte contigo. La única ventaja posible es marcar resultados impopulares que luego ocurran, no resultados probables. Que es justo lo contrario de lo que hace un buen predictor.