¿Ningún país musulmán acoge refugiados? Los datos dicen lo contrario
Turquía ha acogido millones de refugiados sirios. El Líbano también. En Argelia hay campamentos gigantes en Tinduf que albergan a la población saharaui desde hace décadas. La afirmación de que el mundo musulmán no acoge a sus propios refugiados cae por su propio peso con estos ejemplos. Sin embargo, el debate persiste y conviene analizarlo con datos.
Los países musulmanes que sí acogen
La realidad es tozuda. Turquía es el país del mundo con más refugiados acogidos: millones procedentes de la guerra de Siria. El Líbano, un país pequeño y con crisis propia, también ha absorbido una población refugiada proporcionalmente enorme. Y en Argelia, los campamentos de Tinduf llevan décadas sosteniendo a refugiados saharauis. No es que no acojan; es que la acogida se produce en los países limítrofes al conflicto, no en el Golfo.
Lo que el debate se empeña en ignorar
Hay quien sostiene que si esos refugiados no se quedan en países musulmanes es porque la coordinación logística los dirige hacia Europa, con el apoyo de fundaciones internacionales. Se trata de una corriente de opinión que atribuye a la Open Society Foundations un papel clave en el flujo migratorio. Otros argumentan que la acogida musulmana es insuficiente o meramente temporal. Pero el dato de Turquía o Líbano desmonta gran parte del discurso victimista europeo.
La cuestión no es si los países musulmanes acogen, sino a quién le toca sostener la factura. La respuesta, con los datos sobre la mesa, apunta al Sur global. Si nadie lo cree así, habría que preguntarse por qué la mirada europea sigue fijándose en su propio esfuerzo y no en el ajeno.