El Príncipe de las tinieblas irrumpe en Ceuta y las redes se dividen: ¿IA o real?
Un personaje de novela gótica aparece en una imagen difundida tras el último episodio en Ceuta. Las redes lo bautizan al instante como Príncipe de las tinieblas y, antes de cualquier análisis, ya está ahí la advertencia: ahora dirán que es IA. El reflejo es automático en la era generativa: negar la veracidad de lo extraño antes de comprobar su origen.
La etiqueta no es nueva: Ozzy Osbourne la lleva colgada desde Black Sabbath. Pero esta vez el apodo aterriza en Ceuta, y el imaginario se dispara hasta Vampiro: La Mascarada, con los Tremere y los Assamitas paseando por calles ceutíes. De Ozzy a un ritual de putrefacción a 5 kilómetros a la redonda, hay menos distancia de la que parece cuando algo se vuelve viral.
El reflejo automático de la IA
Lo interesante no es el personaje, sino lo que dice de nosotros la sospecha inmediata. Cada viral raro llega con su muletilla: será un deepfake, un montaje con IA. Aquí la protección ante esa acusación venía incluida en la primera descripción. Da igual que no haya prueba de manipulación: el marco de la duda ya está instalado.
El doble fondo del título
Sin embargo, el rótulo bajo el que circula no apunta a Ceuta, sino a Ozzy. Ahí está el juego: mientras unos esperaban al cantante, otros ya habían encontrado al sustituto. Mario Vaquerizo se cuela como advertencia: así empezó y mira ahora. La imagen seguirá dando vueltas y la sospecha de la IA la perseguirá. A 5 kilómetros a la redonda, el único dato seguro es que no hay consenso. Y en tiempos de desinformación, eso ya es un dato.