Madrid deja circular sin sanción a coches sin etiqueta empadronados
El coche viejo no era el problema: lo fue el calendario. Durante meses, los propietarios de vehículos sin distintivo ambiental en
Madrid dieron por hecho que enero de 2025 sería su último mes de circulación legal y bastantes vendieron antes de tiempo. La decisión final llegó casi al límite. Y la relajación dejó a más de uno con el coche vendido y la norma suavizada, una jugada que en el fondo recuerda al
timo de la estampita: el marco regulatorio sigue abierto, la sentencia que anulaba las ZBE está recurrida y lo que hoy se permite podría dejar de permitirse.
Qué exige la ZBE de Madrid y a qué coches deja fuera
El planteamiento inicial era simple. La Zona de Bajas Emisiones madrileña exige un distintivo ambiental para circular por el término municipal, no solo por el centro. Eso deja fuera a los diésel más antiguos, entre ellos los EURO 3. El caso que abrió la discusión era un diésel de 2004 que funcionaba sin problemas y que, por antigüedad y simplicidad mecánica, se quedaba sin pegatina. No era una cuestión de dinero: había quien podía comprar otro coche y se negaba a hacerlo. Otros, en cambio, simplemente no sabían qué etiqueta les correspondía.
La etiqueta: qué coche tiene derecho a qué
Aquí está el detalle que mucha gente desconoce. Un diésel sin filtro de partículas no tiene pegatina. Si lleva filtro, le corresponde la
B; si además usa AdBlue, la
C. En gasolina, el corte está en 2001. Varias marcas montaron filtro de partículas antes de que fuera obligatorio, a partir de 2006, así que hay propietarios con más derechos de los que creían. El matiz importa: quien tenga etiqueta B y no se lo haya mirado puede llevarse una sorpresa con los plazos que se manejan para 2026.
El GLP como atajo para conseguir la etiqueta ECO
Una de las vías más discutidas: instalar GLP o GNC al coche. A cambio, etiqueta ECO. Pero la letra pequeña es decisiva: para obtener la ECO hay que tener al menos una etiqueta previa. Si el vehículo no tiene ninguna, no hay conversión que lo salve. Los talleres especializados gestionan la homologación y la ITV; los grandes centros de mantenimiento rápido, en general, no hacen estas conversiones. Y el precio del gas varía según dónde se reposte: en Portugal se pagaba a
0,80 €/l y en Andalucía el litro se encarecía cinco céntimos.
El giro de guion: una moratoria que llegó tarde
El Ayuntamiento de Madrid confirmó en septiembre que no habría moratoria de dos años desde enero de 2025. Después llegó la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid anulando las ZBE y el Consistorio anunció recurso ante el Supremo. La presión subió. Se amenazó a municipios como Valdemoro, Aranjuez y Arganda con retirarles ayudas si no activaban sus zonas de bajas emisiones, y la ZBE de Málaga entró en vigor. Al final, la relajación: los vehículos sin etiqueta empadronados podrán circular sin sanción durante todo 2025. El problema es que quien había vendido o dado de baja su coche una semana antes se quedó fuera de la nueva regla.
La paradoja ecológica: renovar por decreto contamina
Otra línea del análisis apunta a una contradicción de fondo. Los coches viejos que se retiran suelen hacer pocos kilómetros. Tiene poco sentido desguazar vehículos que funcionan para sustituirlos por eléctricos que recorrerán menos de 10.000 km al año, cuando fabricar la batería no sale gratis en emisiones. Un sistema de permisos por kilometraje, revisado en cada ITV, resultaría más razonable para quien usa el coche de forma ocasional. La normativa no contempla ese matiz. En el aire queda la sospecha de que el objetivo no es tanto el aire como renovar el parque por obligación.
Qué hacer con el coche: las opciones sobre la mesa
- Mudarse a un municipio sin ZBE, una salida que ya se comenta en talleres.
- Aparcar fuera de la zona restringida y combinar con transporte público.
- Venderlo fuera del área afectada.
- Darlo de baja y dejarlo en un desguace por lo que den.
- Matricularlo como vehículo histórico y librar el impuesto de circulación.
- Convertirlo a GLP, siempre que ya tuviera etiqueta.
La venta al mundo rural, que parecía la salida más limpia, tiene cada vez más pegas. Y para quien hace muchos kilómetros diarios, las cuentas del taxi o del transporte público no salen: dos horas de ida frente a media hora en coche.
La moratoria es de un año y no está cerrada del todo. La sentencia que anuló las ZBE sigue recurrida y el encaje legal no está resuelto. Si se cumplen los pronósticos de los más escépticos, es probable que la presión vuelva a lo largo de 2025.