La pizza como ya todo el mundo sabrá o ha oído por ahí, era una supuesta comida de mendigos.
Los mendigos venecianos (esto no creo que deba de ser muy exacto) hacían una torta de harina con agua del mar (por la sal) y a esa torta que la tostarían a saber como, le echaban lo que pillaban por ahí. Básicamente, lo mismo podía caer alguna verdura, que unas sardinas o lo que cayese.
Con el tiempo, el queso y el tomate de algún modo terminaron convirtiéndose en la base de las pizzas que hoy consumimos, pero ni el tomate era algo habitual en la Italia de aquella época, ni el queso era algo económico, como para que un mendigo pudiese echarle eso a una "pseudopizza", vamos, que eso de que la pizza era comida de mendigos, en fin, digamos que puede ser algo un pelín cuestionable.
Si nos creemos que la pizza era comida de supervivencia, pues vale, a partir de ahí, a una pizza le puedes echar lo que te salga de los ...ones, así que no hay pizza mala y cada uno se la puede hacer con lo que le salga de los... ones.
Básicamente, cualquier cosa que tenga hidratos complejos (harinas), grasas y proteínas, con un % de sal y azúcares, está buena, y da igual que sea arroz, harina de trigo, de maíz, de arroz, da igual que sea proteína de pescado, de marisco, de cardo, da igual que sea aceite de oliva, grasa de gorrino, etc. Si un alimento lleva esos 3 ingredientes básicos (hidratos, grasas y proteínas) además de un % adecuado de sal y azúcares, está buena, porque es para nuestro cerebro, algo equilibrado y por lo tanto, para el volumen ingerido y los requerimientos para metabolizar eso que se ingiere, el resultado es un OK, que se traduce en que "está bueno" y en estos principios tan básicos se basa la comida rápida, en incluir siempre estos tres ingredientes (grasas, proteínas e hidratos más o menos complejos, además de azúcares y sal)