Un piso en A Coruña cuesta lo mismo que en Lyon: el debate
Un piso de 73 metros cuadrados en el barrio de Los Rosales, en A Coruña, se anuncia por 270.000 euros. Por ese mismo dinero se compra un apartamento de 74 metros en el centro de Lyon, según los anuncios inmobiliarios citados en un foro de economía. La comparación ha desatado una discusión que va mucho más allá del ladrillo: ¿cómo es posible que una ciudad periférica española iguale el precio de una capital europea con un salario medio superior?
El dato que descoloca no es el precio en sí, sino la relación entre precio y renta. Un participante calcula que en A Coruña el sueldo medio ronda los 23.000 euros brutos, mientras que en Lyon supera los 40.000. Es decir, el esfuerzo para pagar una hipoteca en la ciudad gallega sería casi el doble que en la francesa. La pregunta que sobrevuela la discusión es incómoda: ¿estamos ante una burbuja local o ante un problema estructural del mercado inmobiliario español?
¿Por qué un piso en A Coruña cuesta lo mismo que en Lyon?
La respuesta corta es que no debería. La respuesta larga tiene que ver con la oferta, la demanda y una geografía que juega malas pasadas. A Coruña es una ciudad de unos 250.000 habitantes encajada entre el mar y una topografía que limita el crecimiento. Lyon, con 1,4 millones de personas en su área metropolitana, tiene margen para expandirse. Pero el mercado no siempre premia la lógica.
Hay quien sostiene que el precio de Los Rosales está fuera de mercado. Un participante asegura que un amigo vendió un piso de 58 metros en la zona por 140.000 euros y no se lo quitaron de las manos. Otro recuerda que en 2007 le ofrecieron comprar el piso de al lado por 270.000 euros. Es decir, el precio actual no es una anomalía reciente, sino una constante que se ha mantenido durante casi dos décadas.
La comparación con Lyon no es casual. La ciudad francesa fue capital de la Galia romana, del reino de Borgoña y de Arles, y lleva siendo un centro económico relevante desde hace 2.000 años. Es puntera en biotecnología, industria química y microelectrónica. Tiene algunas de las mejores universidades francesas fuera de París. Y, según un participante, su renta media supera los 40.000 euros brutos. Aun así, un piso en su centro cuesta lo mismo que uno en Los Rosales.
El sueldo medio que nunca cuadra
La clave está en la renta. Un participante calcula que en A Coruña el sueldo medio ronda los 23.000 euros brutos anuales y en Lyon supera los 40.000. Esa diferencia de casi 20.000 euros anuales se traduciría en una capacidad de compra muy distinta. Un coruñés dedicaría una proporción mucho mayor de su salario a pagar la vivienda que un lionés. Y eso, a largo plazo, tiene consecuencias.
Algunos participantes señalan que
Galicia es una región pobre y que sin Inditex la cosa sería peor. Otros recuerdan que no es la única gran empresa: Finsa, Coren, Estrella Galicia, conserveras y Pescanova. Pero el sueldo medio no engaña. La productividad y los salarios gallegos están por debajo de la media francesa, y eso se nota en el bolsillo.
La discusión derivó hacia el mercado laboral. Hay quien sostiene que Lyon es una ciudad con oportunidades infinitas, mientras que A Coruña depende de sectores tradicionales. La llegada de Inditex y su efecto tractor ha creado empleo, pero no ha elevado los salarios de forma generalizada. El resultado es una ciudad con precios de capital europea y sueldos de provincia.
La vivienda como problema de ricos y de pobres
El problema no es solo de A Coruña. En Oleiros, Sada y Bergondo los chalets que llevaban más de un año a la venta han volado. Antes se encontraban buenos chalets por 350.000 euros; ahora nada por debajo de 450.000. La hiperinflación inmobiliaria se ha extendido por el área metropolitana.
Un participante apunta que el problema de la vivienda es un problema de pobres, pero que como ahora son fachas, que se busquen la vida. La ironía es amarga. La realidad es que el acceso a la vivienda se ha convertido en un marcador de clase. Quien compró hace una década tiene un patrimonio; quien no, se queda fuera.
La comparación con Francia no es la única. Otro participante menciona que en Suiza los precios son similares a Madrid o Barcelona, pero con rentas muy superiores. La conclusión es la misma: en España el precio de la vivienda está desconectado de los salarios. Y eso no es sostenible.
¿Es Lyon realmente más barata que A Coruña?
No exactamente. Lyon no es París. Los precios en la capital francesa son mucho más altos. Pero Lyon tampoco es una ciudad barata. Lo que ocurre es que A Coruña se ha vuelto carísima para lo que ofrece. La comparación no es Lyon contra A Coruña, sino la relación entre precio y renta en cada lugar.
Hay quien sostiene que A Coruña es más atractiva que Lyon. Que tiene playa, calidad de vida y una escala manejable. Puede ser. Pero el mercado no paga por calidad de vida, paga por oportunidades. Y ahí Lyon gana por goleada.
La discusión también tocó el aeropuerto. Alvedro es un aeropuerto de negocios con vuelos a Madrid y Barcelona. Desde Santiago, a 40 minutos, hay más destinos. La conectividad es aceptable, pero no comparable con la de Lyon, a dos horas de Ginebra y cuatro de Milán. La ubicación estratégica de Lyon en el corazón de Europa es un activo que A Coruña no tiene.
El futuro: ¿burbuja o ajuste?
La pregunta del millón es qué pasará. Algunos participantes creen que A Coruña tiene potencial para prosperar. Que tiene suelo disponible en Xuxán, Monte Mero, Eirís y Visma. Que se pueden construir 15.000 o 20.000 viviendas sin grandes infraestructuras adicionales. Pero el interés de los promotores ha sido escaso desde la burbuja del ladrillo.
Otros son más pesimistas. Creen que el precio de la vivienda en España no bajará porque hay una demanda estructural que no se cubre. La inmigración, la formación de nuevos hogares y la falta de construcción mantienen los precios altos. Y mientras tanto, los salarios no suben al mismo ritmo.
La comparación con Lyon seguirá siendo odiosa. Pero también es útil. Muestra que el problema no es solo de A Coruña, sino de un modelo económico que ha convertido la vivienda en un activo financiero en lugar de un derecho. Y eso, a largo plazo, no se sostiene.
El dato que descoloca: en Lyon, con un sueldo medio de 40.000 euros, un piso de 74 metros cuesta 270.000. En A Coruña, con un sueldo medio de 23.000, un piso de 73 metros cuesta lo mismo. La conclusión se escribe sola.