Radicales abertzales atacan a seguidores de 'La Roja' con porras, guantes reforzados y gas pimienta
La violencia política en el
País Vasco no ha desaparecido: ha mutado. Un grupo de radicales abertzales, al grito de «kale borroka», agredió a aficionados de la selección española de fútbol durante una celebración. Según denuncias recogidas, los atacantes portaban porras extensibles, guantes reforzados y gas pimienta, material típico de la violencia callejera heredada de ETA.
Mientras tanto, la Policía, según las mismas fuentes, se dedicaba a «controlar los cambios de cromos de los críos en el parque». La ironía no pasa desapercibida: el Estado parece más pendiente de perseguir el intercambio de cromos que de disuadir a grupos organizados con armas.
El contraste es brutal. Jugadores vascos como Oyarzabal y Zubimendi celebraban con la Selección cantando el himno, mientras una minoría radical opta por la violencia. No es casual que se mencione a Bildu en el debate: la supuesta «aburguesamiento de la kale borroka» choca con episodios que recuerdan a los peores tiempos de ETA.
Algunos análisis apuntan a un «envalentonamiento» por parte del Gobierno de Sánchez, que amnistiaría a los detenidos en aras de la convivencia. Si no hay consecuencias legales, estos episodios se normalizarán. Y la convivencia, como siempre, será a costa de los que no quieren callarse.