Vlad_Empalador
CREADOR DE SUEÑOS
"El PNV, dada su ideología fervientemente católica y fuerista, no se ha unido ni se une al Gobierno en la lucha actual. 20 julio de 1936, firmado Napar Buru Batzar."
Con esta breve nota, el PNV de Navarra se desmarcaba del Gobierno republicano y se unía de hecho a la rebelión militar, que fue unánime en la Comunidad Foral. Lo mismo hizo el PNV de Álava:
El Consejo regional del PNV de Álava, con el interés vivamente expuesto de evitar luchas fratricidas y derramamientos de sangre entre hermanos alaveses y para impedir que la anarquía se adueñe de su pueblo, ordena a todos los afiliados que realicen todas sus obligaciones sociales y estén en todo momento a las disposiciones de las autoridades militares y delegados que se han constituido”.
Javier de Landaburu, fruta del PNV en las Cortes, y Manuel Ibarrondo hicieron público el siguiente manifiesto:
Los suscritos, afiliados al PNV manifiestan: las circunstancias que venía atravesando la gobernación de España y que llevaban irremediablemente a la ruina sarracena y material de los ciudadanos han hecho que unos hombres de buena voluntad, a impulso exclusivo de su sano patriotismo, iniciaron y estén desarrollando activamente en estos dramáticos momentos una Cruzada de regeneración espiritual y fortalecimiento material. En el panorama que se nos ofrece no caben ya disyuntivas ante la anarquía reinante todavía en muchos pueblos españoles, ante la amenaza seria de un comunismo bárbaro que nada ha de respetar… ya no le cabe duda, y menos al que sea nacionalista vasco, el que desea para este país un mínimo de libertad y de bienestar que el comunismo nunca conseguiría… exhortamos a nuestros amigos nacionalistas a no impedir y coadyuvar al éxito inminente de quienes van a redimir tan precioso tesoro y a gritar con ellos viva España, viva el País Vasco”.
El PNV de Guipúzcoa acabó sumándose al bando republicano tras una tensa reunión, pero su movilización se retrat hasta tres semanas después del estallido de la guerra. Sobre lo ocurrido en Vizcaya, donde el PNV fue arrastrado por las fuerzas de izquierda, mucho más numerosas allí, se explicaba Juan Ajuriaguerra (presidente del “Bizkai Buru Batzar” del PNV) de esta forma:
"Tenía la esperanza de escuchar alguna noticia que nos ahorrase el tener que tomar una decisión: que uno u otro bando ya hubiese ganado la partida… a las seis de la mañana, tras una noche en blanco, tomamos una decisión unánime. Promulgamos una declaración dando nuestro apoyo al gobierno republicano. Tomamos esta decisión sin ningún entusiasmo, convencidos de que, de habernos decidido por el otro bando, nuestra base se nos habría opuesto.”
Con esta breve nota, el PNV de Navarra se desmarcaba del Gobierno republicano y se unía de hecho a la rebelión militar, que fue unánime en la Comunidad Foral. Lo mismo hizo el PNV de Álava:
El Consejo regional del PNV de Álava, con el interés vivamente expuesto de evitar luchas fratricidas y derramamientos de sangre entre hermanos alaveses y para impedir que la anarquía se adueñe de su pueblo, ordena a todos los afiliados que realicen todas sus obligaciones sociales y estén en todo momento a las disposiciones de las autoridades militares y delegados que se han constituido”.
Javier de Landaburu, fruta del PNV en las Cortes, y Manuel Ibarrondo hicieron público el siguiente manifiesto:
Los suscritos, afiliados al PNV manifiestan: las circunstancias que venía atravesando la gobernación de España y que llevaban irremediablemente a la ruina sarracena y material de los ciudadanos han hecho que unos hombres de buena voluntad, a impulso exclusivo de su sano patriotismo, iniciaron y estén desarrollando activamente en estos dramáticos momentos una Cruzada de regeneración espiritual y fortalecimiento material. En el panorama que se nos ofrece no caben ya disyuntivas ante la anarquía reinante todavía en muchos pueblos españoles, ante la amenaza seria de un comunismo bárbaro que nada ha de respetar… ya no le cabe duda, y menos al que sea nacionalista vasco, el que desea para este país un mínimo de libertad y de bienestar que el comunismo nunca conseguiría… exhortamos a nuestros amigos nacionalistas a no impedir y coadyuvar al éxito inminente de quienes van a redimir tan precioso tesoro y a gritar con ellos viva España, viva el País Vasco”.
El PNV de Guipúzcoa acabó sumándose al bando republicano tras una tensa reunión, pero su movilización se retrat hasta tres semanas después del estallido de la guerra. Sobre lo ocurrido en Vizcaya, donde el PNV fue arrastrado por las fuerzas de izquierda, mucho más numerosas allí, se explicaba Juan Ajuriaguerra (presidente del “Bizkai Buru Batzar” del PNV) de esta forma:
"Tenía la esperanza de escuchar alguna noticia que nos ahorrase el tener que tomar una decisión: que uno u otro bando ya hubiese ganado la partida… a las seis de la mañana, tras una noche en blanco, tomamos una decisión unánime. Promulgamos una declaración dando nuestro apoyo al gobierno republicano. Tomamos esta decisión sin ningún entusiasmo, convencidos de que, de habernos decidido por el otro bando, nuestra base se nos habría opuesto.”
