La advertencia del evangelio de hoy: no endurezcas tu corazón
¿Qué significa realmente «no endurezcas tu corazón»? La liturgia de este domingo, 6 de septiembre, insiste en una advertencia que atraviesa los siglos. La primera lectura, del profeta Ezequiel, presenta al creyente como centinela: quien ve el mal y calla, carga con la culpa. El salmo 94 lo resume en un estribillo contundente: «Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: No endurezcáis vuestro corazón».
La homilía y las oraciones del día
La homilía del padre Santiago Martín, de los Franciscanos de María, profundiza en el Evangelio del día, que recuerda que donde dos o tres se reúnen en su nombre, allí está. No es un mensaje de consuelo, sino de responsabilidad. La jornada incluye además la Coronilla de la Divina Misericordia, recomendada a las 15 horas, y la oración a San Judas Tadeo, patrón de las causas difíciles y desesperadas.
En tiempos de discursos vacíos, la liturgia de hoy propone algo incómodo: escuchar y no endurecerse. Quizás el problema no sea la falta de fe, sino la sobra de indiferencia.