Un toro convierte un Peugeot 208 en chatarra: la aseguradora podría no pagar
Un toro de 600 kilos puede destrozar un coche en cuestión de segundos. La pregunta no es cómo, sino quién paga los daños. En un festejo taurino en España, un Peugeot 208 aparcado en el recorrido del animal acabó como una lata de coca cola: chapa arrugada, eje trasero torcido y siniestro total. El vídeo del incidente circula ya por redes, y la discusión se centra en la responsabilidad.
El coche, un Stellantis, no aguantó el embite
El vehículo, un Peugeot 208, pertenece al grupo Stellantis, y los comentarios no se andan con rodeos: «los coches modernos son de gran calidad», ironizan, pero la realidad es que el animal lo dejó «hecho un cristo». Los daños son evidentes: la chapa alrededor de la rueda trasera quedó arrugada como si fuera papel de aluminio, y el eje trasero se torció. Un siniestro total, según los expertos que han visto las imágenes.
¿Quién paga? El seguro, el ayuntamiento o el propietario
La pregunta que surge de inmediato es si el seguro cubre estos daños. Muchos conductores no tienen póliza a todo riesgo, y en ese caso, la aseguradora podría negarse a pagar. Además, hay quien apunta al ayuntamiento: el coche estaba aparcado en pleno recorrido del toro, y en lugar de retirarlo, lo dejaron allí, quizá para dar más espectáculo. La responsabilidad municipal podría ser clave. Mientras tanto, alguien ofreció 300 euros por el coche, pero no vale ni la mitad como chatarra.
La pregunta queda abierta: ¿debe el ayuntamiento indemnizar al propietario por no retirar el vehículo, o el conductor asume el riesgo al aparcar en una zona de paso de toros? Mientras tanto, el dueño del 208 ya sabe que su coche francés no aguantó todo, y que la burocracia puede ser más feroz que el propio animal.