El vídeo que nadie quiere ver: la crítica al mensajero
Un vídeo de más de veinte minutos, con una recomendación explícita de empezar a verlo a partir del minuto 22, ha generado un debate que dice más de los espectadores que del propio contenido. La propuesta de quien lo comparte es que se proyecte en las escuelas para que la gente deje de ser «pastoreada». La respuesta, sin embargo, no ha tardado: en lugar de analizar el mensaje, se ha atacado al mensajero.
El mensajero como argumento
Se le ha criticado por su maquillaje, su forma de vestir, incluso por un piercing en el septum. Algunos lo han calificado de pedante o de degenerado, sin entrar a valorar lo que dice. El autor de la recomendación responde acusando a los críticos de estar en una cámara de eco, de no querer ver más allá de sus propias ideas. Y añade que el vídeo, da igual quién lo hiciese, explica cómo dejar de ser el tonto que bala cuando el pastor le manda.
La ironía de la reacción
El vídeo, atribuido a un presentador llamado Mikel y que algunos sitúan en la esfera «woke», parece tratar sobre la manipulación y el pensamiento crítico. La reacción, sin embargo, demuestra que la crítica se detiene en la superficie: el aspecto del presentador se convierte en el argumento principal en contra. La recomendación de empezar a verlo en el minuto 22 sugiere que el vídeo guarda lo mejor para el final, pero la mayoría no ha llegado ni a la mitad.
Mientras tanto, la propuesta de llevarlo a las escuelas sigue sobre la mesa, y la pregunta es si la capacidad crítica se enseña o se bloquea.