«Desabrigado salí de! vientre de mi progenitora y desabrigado volveré a él. El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó; bendito sea el nombre del Señor».
el infeliz que, como esta escrito, anda entre nosotros, el que nos odia y aún odia más el no vencernos, el que pidió vencer, al que no había conseguido vencer de entre tantos vencidos de nosotros, nos tienta cada día en cada nueva oportunidad a hacer verdadera devastación y ruina con nosotros, al haber hecho peor ruina ya en nosotros mismos, en lo único que somos
soportamos la tentación a abismarnos, para no hacernos saber que estamos peor que arruinados, ni tenernos por verdaderamente arruinados
como estirpe derrotada en nuestro propio edén, soportamos la tentación durante nuestro breve tiempo de prueba alojados en tierra, reconozcamos el verdadero peligro, las verdaderas tretas del enemigo para saber reconocer a nuestro único y peor enemigo: el que nos odia, porque nos esta demostrando que nos odia, en cada una de sus tentativas
hagámonos ricos en lo que deberíamos ser del todo ricos, vivamos en los Mandamientos de Dios, EL QUE ES, Padre de Emmanuel el encarnado, Jesús de nazaret, El que soportó y, rotundísimamente, derrotó la tentación del insoportable infeliz, y Padre de los eternamente felices, verdaderamente ricos de entre nosotros
es en cada una de nuestras pisadas, por el camino de los Mandamientos para ser, breve y eternamente, Felices, en los que ganamos todo lo que hay que, en verdad, hacer por ganar en tierra, y, en los que perdemos todo, lo que, en verdad, debemos hacer por perder en tierra: nuestra propia infelicidad, verdadera condenación eterna para todos y cada uno de nosotros
«No se lo impidáis: el que no está contra vosotros, está a favor vuestro».
aún no disponiendo de los Mandamientos de Dios, EL QUE ES, saber lo que esta, claramente, bien, y, saber lo que esta claramente mal, decidiendo libremente sobre ello, es propio de nuestra condición de criatura nacida de Dios, EL QUE ES
cualquiera de nosotros, de todo tiempo y en todo lugar, en cualquiera de nuestras generaciones que se ha ido fortaleciendo por haber vencido a la maldad, nuestra única gloria, es agradable a Dios, EL QUE ES, Padre del Victorioso sobre nuestra única gloria, Jesús de nazaret, y Padre de los que volvieron a ser Inocentes
el que de nosotros alcance el dificultoso, y casi imposible para demasiados de nosotros, logro de respetar y admirar hasta amar lo que es más justo bajo prueba de tentación, también ama a los justos, y, de todos nuestros justos, Jesús de nazaret es Rey
el que con respetuosa sinceridad, invoque al Rey de los justos, Jesús de nazaret, El todo Justo y sólo Justo, aún no siendo de Sus súbditos, por Piedad y Misericordia hacia todos y cada uno de nosotros, de todo tiempo y en todo lugar, en cualquiera de nuestras generaciones, se apiadará, como se apiada, de nosotros y regirá en medio de nosotros, sabiéndonos no dignos de encontrarnos entre Sus verdaderos súbditos