Pagar 2.614 dólares al mes por un seguro médico que no cubre todo
Hay quien sostiene en el debate que Estados Unidos dedica más dinero público a la sanidad por habitante que España y, aun así, una familia de cuatro personas en California puede desembolsar 31.368 dólares al año solo en primas. El dato, 2.614 dólares mensuales, difundido en redes, se ha convertido en el ejemplo perfecto de lo que se llama el modelo sanitario estadounidense: seguro privado, copagos y
letra pequeña. Frente a él, la sanidad española, gratuita en la factura y cada vez más lenta en la consulta. Comparar los dos sistemas sin mirar los sueldos es, sostienen algunos, hacer trampa.
Cuánto cuesta asegurar a una familia en California
El punto de partida es la cifra: 2.614 dólares al mes, 31.368 al año, para cuatro personas. Y no cubre todo. A esa prima hay que sumarle copagos de 10 dólares por visita y 700 por estancia hospitalaria, además de quedarse fuera cualquier tratamiento dental. Hay quien eleva el coste aún más: 5.000 euros mensuales por un seguro para cuatro, según un cálculo que circula en el mismo intercambio. En ese modelo, se apunta, la aseguradora se reserva la posibilidad de dejar fuera ciertos tratamientos o de aplicar exclusiones por la puerta de atrás.
El término de comparación no es amable. Una operación de apendicitis en Estados Unidos puede costar lo que un apartamento pequeño en España. Y el trabajador paga su prima en gran parte de su bolsillo, aunque la empresa cubra un tramo.
¿Es asumible con los sueldos de California?
Aquí empieza la discusión de verdad, y aquí se rompen muchas comparaciones. Un participante cifra el salario medio anual en California en 112.000 dólares brutos; el mediano, el que retrata mejor al trabajador corriente, bajaría a 78.000. Con esas cifras, una prima de 31.368 dólares se come una porción considerable del ingreso familiar antes de impuestos.
Otro participante calcula que en el conjunto del país el sueldo promedio anda por los 60.000 y que solo alrededor del 10% de los asalariados supera los 100.000. Se llega a afirmar, además, que en San Francisco ingresar 102.000 brutos sitúa en el umbral de acceso a ayudas sociales. Discutir salarios sin relacionarlos con el nivel de precios, resume una intervención, es de alumno que repite curso.
Qué ofrece la sanidad pública española a cambio
El modelo español se financia con impuestos y promete cobertura universal. En la práctica, la espera se ha convertido en la moneda de cambio. Un caso relatado describe dos visitas a urgencias por una amigdalitis, el mismo diagnóstico y una cita con el médico de cabecera quince días después para que este derive al especialista.
Hay quien recuerda que para ciertas consultas u operaciones sale más barato pagar a tocateja en la privada que asumir un seguro estadounidense: una visita al dermatólogo por 200 euros o a un ginecólogo por 150. Y una cifra que se cita como estructural: el 56% de los hospitales españoles son privados, para unos 11 millones de asegurados, mientras el 44% público absorbe los trasplantes y las enfermedades crónicas. Según este argumento, liberar a esos millones de pacientes al mercado encarecería las cuotas y las esperas, porque los médicos no aparecen de la nada.
El gasto público que Estados Unidos también paga
Uno de los mantras más repetidos es que en EEUU no hay gasto público sanitario. Es falso. Según esta postura, Medicare y Medicaid se financian con impuestos y su coste por habitante supera el español. Otra parte de la factura viene de la judicialización de la medicina: los seguros de responsabilidad del personal sanitario son astronómicos y cualquier acto médico multiplica las pruebas para cubrirse ante una posible denuncia, un coste que acaba repercutiendo en las primas de todos.
Los modelos intermedios: Alemania, Suiza y el cheque sanitario
Frente al binomio EEUU-España aparecen alternativas. Según se describe, el sistema alemán combina hospitales privados con un seguro universal estatal y obliga a los migrantes legales a contratar seguro privado. Suiza, según un testimonio, sale aún más cara que California en primas y copagos, con subidas anuales de doble dígito mientras la inflación oficial se queda en el 1%.
Sobre la mesa está además el cheque sanitario: el Estado entrega al paciente un importe para gastar donde quiera. El problema, advierten, es que si todos acuden con ese cheque al mercado privado, los precios suben para todos. Un cheque de mil euros no cubre un tratamiento de dos mil, y la diferencia la paga el paciente.
Esperanza de vida y renta: el marcador incómodo
Un participante señala que la esperanza de vida estadounidense compite con la de países de renta media, por debajo incluso de varias economías latinoamericanas. Enfrente pesa el argumento contrario, defendido por otro participante: la renta per cápita de EEUU más que duplica la española y su umbral de pobreza se define en una cifra que supera la renta media de España.
Lo que nadie discute es el diagnóstico de fondo. Los sueldos altos conviven con servicios caros y los sueldos bajos con servicios lentos. Cada modelo traslada el coste a un sitio distinto: a la prima o a la lista de espera.
Qué sistema aguanta mejor la próxima década
Los dos países afrontan el mismo problema por vías opuestas. En EEUU quien no puede pagar el seguro se queda fuera; en España la puerta está abierta, pero la cola es el peaje. ¿Aguanta más una sanidad que se financia con impuestos al 50% o una que cuesta 2.614 dólares al mes y todavía esconde letra pequeña?