Ceuta, el territorio español que Europa no sabe dónde poner
Una publicación difundida por el dirigente del PP Juan Ignacio Zoido recoge la frase «Ceuta no es España. Ceuta no es Europa», situada por el mensaje en el Parlamento Europeo. El tuit añade que esos serían los socios de Sánchez en la Eurocámara y exige al PSOE que se desmarque cuanto antes. La polémica no es nueva, pero toca un nervio: la posición de Ceuta en el mapa europeo se ha convertido en un campo de batalla político, geográfico y económico. Y ahí nadie tiene la última palabra.
El grito y las dos Españas que lo escuchan
La controversia divide aguas con rapidez. Hay quien sostiene que el incidente revela quiénes son los aliados reales de España en Bruselas y que la Unión Europea no moverá un dedo por una ciudad que no le interesa. Enfrente, se argumenta que la geografía nunca ha definido la soberanía y que convertir la ubicación de un territorio en argumento jurídico es abrir una caja de truenos que afecta a media Europa. Hay quien añade que a Francia y Alemania les da igual lo que ocurra al sur del Estrecho mientras no les salpique, y que esa indiferencia pesa más que cualquier discurso.
Guayana, Groenlandia y el doble rasero de la geografía
El argumento geográfico se cae solo. Groenlandia se asienta sobre la placa tectónica norteamericana y el Escudo Canadiense: es América, no Europa. La Guayana Francesa es región y departamento de ultramar: capital Cayena, moneda el euro, idioma oficial el francés y frontera terrestre con Brasil. Francia suma además Martinica, Reunión, Mayotte, Nueva Caledonia, la Polinesia, San Pedro y Miquelón o Kerguelen. Si la proximidad a otro continente restara europeidad, medio mapa comunitario se vendría abajo.
Cinco siglos de Ceuta y un protectorado que nunca la incluyó
La cronología importa. Ceuta fue conquistada y repoblada por Portugal en el siglo XV, con la población anterior expulsada, y pasó a manos españolas tras la independencia portuguesa por decisión de los propios ceutíes. El reparto colonial que dio forma al Protectorado español en el norte de África nunca incluyó a Ceuta ni Melilla: llevaban siglos siendo territorio español. A eso se agarran quienes defienden la soberanía, recordando que el mismo criterio aplicado a la ciudad autónoma dejaría fuera a un buen puñado de territorios europeos.
Quién controla el Estrecho: el activo que casi nadie pone en la balanza
Aquí el debate deja la retórica y entra en la economía. Según se sostiene en el hilo, mientras Ceuta sea española, buena parte del tráfico marítimo que entra y sale del Mediterráneo navega por aguas bajo control español, lo que obliga a miles de barcos a parar, repostar o reparar en puertos como el de Algeciras, uno de los mayores de Europa, y permite vigilar el paso de flotas extranjeras. Quien defiende soltar lastre responde que España no cobra peaje por ese tránsito y que el coste político supera la renta estratégica. El cálculo fino, partida a partida, no lo ha publicado nadie.
El cierre que descoloca
Mientras se discute si Ceuta está en el mapa correcto, según se comenta en el hilo Turquía construye un portaviones de gran porte y circula el rumor de que Navantia estudia discretamente el diseño. Ankara manejaría su propia lectura de las zonas económicas exclusivas, alejada del derecho internacional. El próximo choque por soberanías y aguas no se librará en el Estrecho. Pero el patrón será el mismo.
Análisis elaborado a partir del estado del asunto en el momento de la discusión. Las afirmaciones sobre actuaciones de cargos públicos se recogen como posiciones políticas, no como hechos probados.