Sánchez hasta 2028: el pulso por la vivienda y el 21% al alquiler turístico
¿Qué pasa con la vivienda si Pedro Sánchez agota la legislatura en 2028? La discusión arranca con una tesis sin matices: la Ley de Vivienda no se deroga, el IVA del 21% al alquiler turístico se consolida, el IRPF sube a la vivienda «coleccionable» y el control de precios se extiende a habitaciones y alquileres temporales en Cataluña. Quien compró para alquilar contando con que «se pagaría sola» se queda con el préstamo y sin el relato. El mensaje no pide debate: pide rendición.
La Ley de Vivienda que no se deroga
El punto de partida es una promesa incumplida. Durante años se vendió que una vivienda comprada como inversión se financiaba con la propia renta del alquiler. Con los tipos altos, esa aritmética se rompe y el propietario descubre que paga de su bolsillo. La respuesta oficial, según el planteamiento inicial, no es corregir el rumbo: es mantener la ley, ampliar el control de precios y subir la carga fiscal al alquiler vacacional.
Hay quien sostiene que el problema no es el propietario pequeño, sino el uso especulativo del suelo residencial. La mayoría de los participantes, según se argumenta, no tiene un piso en alquiler turístico: el castigo fiscal les llega igual. Y ahí aparece la primera contradicción del relato: se penaliza al que alquila una habitación y se deja competir al hotel, que soporta un tipo reducido y encima hace la cama.
¿Cuánto se paga por una vivienda turística en verano?
La cifra que descoloca: una vivienda de dos habitaciones en zona tensionada se alquila por semanas a 3.500 euros en julio y hasta 5.000 euros en agosto. Con esos números, el 21% de IVA no lo absorbe el propietario: lo paga el inquilino de temporada. El debate no es fiscal, es de quién soporta el coste final.
El argumento oficial es que hay más viviendas turísticas que hoteles en determinadas zonas. Si la oferta hotelera se llena, el turista paga lo que sea por dormir cerca. La consecuencia es que la medida encarece el alojamiento sin tocar el cuello de botella: la falta de suelo y de vivienda nueva.
El control de alquileres llega a las habitaciones y al temporal
Cataluña extiende el control de precios a habitaciones y contratos temporales. Es la parte que más incomoda al pequeño arrendador, porque convierte cualquier habitación libre en un activo regulado. La pregunta que se hace el inversor es simple: si no puedo fijar el precio ni elegir el contrato, ¿para qué compro?
La respuesta del ala más dura del planteamiento es que vivir del alquiler sin trabajar se acaba. El matiz que se cuela en la discusión es otro: la vivienda social construida en las últimas dos décadas es escasa. Atribuir todo el precio al particular es cómodo, pero deja fuera la política de suelo.
Las sanciones ya están en marcha
El primer expediente sancionador por cobro de comisiones ilegales a inquilinos ya está abierto, y llega un segundo. La presión no es solo fiscal: es administrativa. Para el propietario, el coste de cumplir sube; para el inquilino, el efecto sobre el precio es incierto.
El cálculo completo, con la fiscalidad directa e indirecta que se atribuye a la vivienda, da un porcentaje que sorprende a quien solo mira el IRPF. La discusión sobre si conviene rebajar esa carga o subirla sigue abierta.
La alternativa política que no llega
Si el escenario es Sánchez hasta 2028, la pregunta lógica es qué ofrece enfrente. La respuesta que circula es incómoda: ni el PP ni Vox se perciben como alternativa real, y la presidenta madrileña aparece en la conversación más por su política migratoria que por un plan de vivienda. Sin oposición creíble, el marco se congela.
Mientras tanto, el propietario que alquila sin problemas dice vivir mejor que nunca: elige inquilino, marca precio y no suplica. La escasez hace el trabajo. Es el dato que desmonta la euforia regulatoria: si la oferta no crece, el control de precios solo reparte la escasez.
Al final, la pregunta no es si Sánchez aguanta hasta 2028. Es cuánto tarda el mercado en darle la razón a quien avisó de que esto no se arregla con un tipo de IVA.