Bombas fétidas contra Ayuso en la feria inmobiliaria de Madrid
Unas bombas fétidas irrumpieron en una feria inmobiliaria de Madrid con Isabel Díaz Ayuso como destinataria. El objetivo declarado de la protesta: los fondos buitre, ese cajón de sastre donde caben los grandes tenedores de vivienda a los que se atribuye parte de la escalada del alquiler. El acto se salió del guion previsto y reabrió la acusación clásica contra la presidenta madrileña: que
Madrid se vende a los usureros.
¿Qué pasó en la feria inmobiliaria de Madrid?
Las bombas fétidas se lanzaron en pleno salón del sector inmobiliario, con la presidenta de la Comunidad como blanco. Detrás del olor, un mensaje: quienes compran vivienda en bloque y quienes les abren la puerta no salen gratis. Entre los asistentes flotaba la tesis de que Madrid se está convirtiendo en un escaparate para inversores y no en un sitio donde vivir. La protesta, incómoda, buscaba exactamente eso: incomodar.
Fondos buitre: amenaza o chivo expiatorio
La acusación central sostiene que la venta de suelo y vivienda a los grandes fondos dispara el precio y expulsa a los vecinos. No es tesis nueva ni la firma un solo bando. Otra corriente de análisis mira la escena con sorna: quien lanza una bomba fétida, se argumenta, muchas veces no sabe qué es un fondo de capital riesgo y repite una consigna que le han soplado. La guasa aumenta cuando se recuerda que el propio Gobierno central se ha reunido con el director de
BlackRock y que el entorno de Soros también aparece en la foto. Villano de un lado, marioneta del otro: el ciudadano se queda sin saber a quién cobrarle la subida.
De la vivienda a la inmigración: el giro del argumento
En pocas horas, la conversación derivó a otro terreno. Los datos que se cruzan apuntan a un ritmo de entradas sostenido:
más de medio millón de personas cada año, según una de las cifras que se manejan, con
7,8 millones acumulados entre 2018 y finales de 2025 según el INE citado. La comparación con la etapa de Aznar —de
0,5 a 3,5 millones de residentes extranjeros, según ese mismo recuento— sirve a cada cual para lo que le conviene. Unos recuerdan que el PP ya disparó las entradas; otros replican que el ritmo actual supera cualquier serie anterior.
El gas pimienta del Congreso y las coincidencias
El otro episodio que se cuela en la discusión es el de un gas pimienta vaciado en un baño del Congreso, que obligó a desalojar y precintar un pasillo y dejó a una funcionaria atendida por síntomas de intoxicación. La coincidencia de sprays se lee con retintín desde ambos lados.
Con los precios de la vivienda sin freno y las cifras migratorias convertidas en arma arrojadiza, la protesta acabó discutiéndose por todo menos por lo que la originó. Si los fondos buitre son la causa o la excusa, nadie lo cierra todavía.