Vox roza el 20% en Metroscopia y el hilo vuelve a los pisos vacíos
Dos enlaces entran al hilo y lo encienden un rato: Metroscopia sitúa a Vox cerca del 20%, rozando la cota que da alas al partido, y la izquierda cae en plena crisis de vivienda. Se comenta, se comparte y se da por bueno. Y en tres mensajes el hilo está otra vez donde llevaba páginas: en las urbanizaciones vacías y en quién tiene la culpa de que sigan vacías.
Qué se ha sabido
Los enlaces que abren el tramo son
Metroscopia sitúa a Vox cerca del 20% mientras la izquierda cae en plena crisis de vivienda y
la última semana da alas a Vox y desgasta a la izquierda, del 2 de octubre.
Con eso sobre la mesa, Matahari insiste en que el fenómeno no es solo de costa: hay urbanizaciones enteras vacías también en el interior, a menos de 20 km de ciudades de 100.000 habitantes. Buena parte de ese parque es de inversores extranjeros, bancos y algunos particulares que lo usan como segunda residencia o alquiler turístico. Su receta:
liberar suelo y convertirlo en urbano. "El daño ya está hecho", cierra.
Knight who says ni pone el dedo en la llaga: ese zulo, 60 años más viejo, cuesta hoy
300.000 euros y no se lo puede comprar ninguno de los que acampan por la vivienda. Ace Tone añade el obstáculo técnico: levantar vivienda sencilla hoy sería
inviable porque las normativas de eficiencia energética y las expectativas encarecen todo, y ya nadie quiere un piso sin ascensor, sin doble acristalamiento ni calefacción. jdblazquez calcula que harían falta
4 millones de viviendas mínimo y lo despacha con dos decretos. AzulyBlanco lo resume a su manera: que se vayan todos a vivir a Orense. isolate corta: no hay vivienda para todos.
Dónde está la bronca
Aquí la pelea no es el 20%. Es por qué nadie construye. auricooro pregunta lo básico —cuándo se edificaron esas casas, cómo están por dentro, qué reformas necesitan, si hay problemas estructurales— y suelta que hay mucho promotor que levanta sobre arena. Matahari responde que son viviendas "de la leche", mucho mejores que un piso medio de ciudad.
El otro choque es de origen. Lain Coubert exige una rectificación: dice que no ha oído a nadie del foro reconocer que se equivocó cuando sostenía que la vivienda no subiría porque todo el mundo iba a heredar. Sin esa disculpa, sentencia,
se pierde credibilidad. Xanna contesta con la lista de lo que tienen esos pisos hoy —ascensor, agua caliente, calefacción central, jardines, hospitales, metro, cercanías— y con lo que era vivir en los sesenta: pluriempleo, dobles turnos, domingos trabajados, carne como lujo.
Ace Tone lanza la tesis más incómoda: ni Feijóo ni Abascal tendrían ganas reales de gobernar y estarían mejor en la oposición viendo desgastarse al Ejecutivo, porque el país está demasiado tocado para coger las riendas. sinnombrex responde desde el otro lado: casi nadie confía en Vox, pero el PP y el PSOE se ríen de la gente, y al final vale cualquier alternativa distinta. Janus lo dice sin rodeos: solo ve a Vox como opción y pide luchar en la calle. Felson se pregunta por qué el problema no da alas a un sindicato de inquilinos que solo pidiera suelo libre e impuestos cero. Malditos Bastardos replica que esos barrios son para inversores extranjeros y que llamarles prioridad nacional es de traca. Y cuando alguien sostiene que la falta de vivienda se concentra en Madrid y Barcelona, la respuesta llega en forma de descalificativos, sin argumento.
El zulo de los sesenta, ahora
La comparación entre el piso que se pagaba en cinco años y el de hoy acaba con Xanna y Knight who says ni midiendo lo mismo con varas opuestas. Uno mira el precio; el otro, el equipamiento. Nadie cambia de idea.
Qué cambia respecto a antes
El debate suelta la aritmética electoral y se instala en la vivienda física. Ya no se discute el umbral del 20% ni el sorpaso: se discute por qué hay casas cerradas a 20 km de una capital y quién debería abrirlas. Entra un asunto nuevo, el coste de construir hoy: normativa, expectativas y precios hacen que la vivienda barata de los sesenta ya no salga a cuenta. Y aparece un frente que no estaba: la exigencia de que los que pronosticaron mal lo reconozcan.
Arretranco_70 se descuelga con que él se fía de Tezanos, que "las clava". EXTREME DERROITION propone llevar a Iker Jiménez a Horizonte. Austerlitz cree que si Vox tuviera en televisión la cuota que le corresponde, ganaría las elecciones, y aun así augura una burrada de escaños.