El 'general' argentino que recluta desde TikTok para Ucrania
Un supuesto militar argentino se ha convertido en el rostro más ridículo del reclutamiento internacional para Ucrania. Sus vídeos en TikTok, fingiendo combate en primera línea con equipo impoluto y armas que parecen de atrezzo, han desatado una oleada de burlas y una sospecha mucho más grave: que esté cobrando por cada compatriota que envía a morir. La discusión, abierta durante más de dos años, ha pasado del cachondeo inicial al análisis forense de su equipo, su físico y sus motivaciones.
Un 'militar' con cargadores translúcidos y drones de juguete
El primer vídeo, en el que el protagonista finge combatir en primera línea, ya mereció por sí solo el descojone general. Pero lo que empezó como una broma pronto se convirtió en una investigación colectiva. Los detalles delatan a un impostor:
cargadores translúcidos que, según se afirma en el hilo, nunca se han visto en un fusil de origen soviético, un supresor sonoro en una versión corta de AK-74 y dos drones de juguete de una marca comercial que, según se argumenta, dejaron de usarse en el frente hace más de un año. La ropa, además, aparece
totalmente limpia, sin una sola mancha de polvo ni barro, en un entorno donde la suciedad es la norma.
La teoría más repetida es que se trata de un aspirante a actor que encontró en la guerra un filón. «Se dedica al cine como pasión, tal y como demuestra su TikTok, y lo que está haciendo no es ni más ni menos que una interpretación para engañar a sus compatriotas a que vengan a luchar a Ucrania, a tanto por cabeza», sostiene un análisis que circula en el hilo. El detalle de que pida
hasta carpinteros refuerza la sospecha de que no busca soldados, sino carne de cañón dispuesta a firmar.
El físico que no cuadra con la guerra
Uno de los argumentos más demoledores es el físico del personaje. En unos pocos meses de supuesta contienda, lejos de perder peso, ha echado encima varios kilos de grasa. «El único caso conocido en el mundo que sin ser oficial entra gordo en una guerra y sale megaobeso es este», ironiza un participante. La comparación con la mili obligatoria española —donde se sale en estado casi anoréxico pese a tres comidas diarias— sirve para subrayar lo absurdo de la escena.
A esto se suma el maquillaje. Varios mensajes señalan que se pinta la cara con un negro
brillante que parece «un anuncio de neón», y que incluso recurre al filtro de belleza del móvil. La imagen que proyecta no es la de un combatiente, sino la de un personaje de opereta.
El negocio de reclutar compatriotas
La acusación más grave que sobrevuela la discusión es la económica. Se sostiene que este individuo cobra por cada argentino que convence para alistarse, aprovechando la situación económica del país. «En
Argentina los salarios se han ido por el piso, la situación está terriblemente mal y ahí pueden conseguir voluntarios», señala un mensaje que, lejos de solidarizarse, describe el caldo de cultivo perfecto para el engaño.
El paralelismo histórico que se traza es el del
capitán Araña, aquel personaje que embarcaba a incautos y se quedaba en tierra. La diferencia es que aquí el barco es una trinchera ucraniana y el viaje, de ida sin vuelta. «Me da muchísimo asco que por ganarse un par de dólares extras esta rata criolla envíe a la muerte a unos compatriotas por una guerra de los ingleses», resume un mensaje que condensa el sentir mayoritario.
La guerra que se libra en TikTok
Más allá del personaje, el fenómeno revela algo sobre el conflicto: la propaganda y el reclutamiento han encontrado en las redes sociales un campo de batalla paralelo. Mientras unos ven en estos vídeos una operación de marketing para captar voluntarios desesperados, otros recuerdan que Ucrania necesita gente que apriete el gatillo, aunque sea a distancia y con fines propagandísticos. «Un gatillo lo puede apretar hasta un chimpancé, y lo que Ucrania necesita es que se aprieten suficientes gatillos sin importar quién lo haga», argumenta una voz discordante.
El consenso, sin embargo, es abrumador: se trata de un esperpento. La pregunta que planea es cuánto tardará en aparecer fiambre, y si para entonces alguien se acordará de quién le convenció para ir.
Con estos mimbres, lo más probable es que el personaje siga subiendo vídeos mientras encuentra incautos. La guerra, mientras tanto, sigue cobrándose vidas reales.