El apagón no fue un ciberataque, fue una sobrecarga
¿Qué pasó realmente el lunes a mediodía, cuando España se quedó a oscuras? La primera explicación que circuló fue la del ciberataque. La segunda, la de un fenómeno atmosférico raro. La que sostiene el experto energético Carlos Cagigal es bastante menos épica y bastante más incómoda:
el sistema se cayó por exceso de generación. No desaparecieron 15 gigavatios. Según su relato, hubo una sobrecapacidad de generación eléctrica y el sistema se vino abajo. Cinco segundos. El
60% de la demanda, 15 gigavatios, fuera de la red.
La paradoja que deja el episodio es difícil de digerir: cuanto más verde es el mix, más fácil es que los plomos salten. Cagigal lo compara con lo que pasa en casa cuando enchufas demasiado y salta el diferencial, solo que a escala nacional. Y avisa de que esto no será excepcional: «hay que empezar a preparar a la población, porque yo creo que en estos próximos meses esto no va a ser una cosa excepcional».
Por qué se saturó la red eléctrica
El mecanismo que describe el experto tiene su lógica. Los nudos de las subestaciones donde conectan la mayoría de las renovables
están saturados. A eso se sumó una coincidencia poco habitual: fotovoltaica a niveles récord por el arranque de la primavera, hidroeléctrica a tope porque llevamos meses con mucha agua, eólica al máximo y nuclear que no se puede cortar sin paradas programadas. Todo a la vez. Y encima entró el ciclo combinado.
El problema de fondo es que
la electricidad no se puede almacenar, o no se puede almacenar lo suficiente. El plan de almacenamiento que sacó el Miteco tardará entre 12 y 24 meses en estar operativo. Y las interconexiones con el resto de la UE son lo que son: limitadas, como la de Francia. Sin colchón para absorber picos ni vecinos a los que derivar el sobrante, el margen de maniobra se estrecha.
Qué dicen los datos de demanda y el aviso de Red Eléctrica
Aquí empieza el desacuerdo. Hay quien sostiene que en los gráficos no se ve ninguna sobredemanda, ni el día del apagón ni en los anteriores, y que la demanda lleva un par de años cayendo. En el lado opuesto, un informe anual financiero de Red Eléctrica, elaborado por Ernst & Young, ya reconocía el riesgo de desconexiones por la elevada penetración de renovables y por el cierre nuclear: menor potencia firme, menos capacidad de balance y mayor riesgo de incidentes.
Otra corriente apunta a la frecuencia. La red detectó una alteración peligrosa y cortó automáticamente, según esta lectura, porque el uso masivo de fuentes que generan corriente continua y la transforman con inversores desestabiliza más que las turbinas clásicas. Ni el ciberataque ni el clima: gestión.
El negocio detrás de la sobrecarga
La sospecha más repetida tiene que ver con el mercado. La renovable cuesta cero, pero se paga al precio de la tecnología más cara que entra en el sistema. Con esa regla, conectar fuentes adicionales cuando ya sobra generación es rentable para quien las opera. El resultado, según este análisis, es una red sobrecargada por diseño tarifario. El detalle del cálculo, partida a partida, es lo que deja claro cuánto se paga de más por un sistema que se cae por tener demasiado.
Y luego está la factura. La misma que el consumidor paga el doble que hace cuatro años, según se repite en la conversación, y que ahora financiaría también las pérdidas de la chapuza.
Qué pasará en verano y quién paga el apagón
La pregunta que sobrevuela todo es estacional. Si en abril, con temperaturas suaves y sin aire acondicionado a mediodía, el sistema ya se fue a la mierda, ¿qué pasa en julio o agosto? El consumo de refrigeración tapa parte del exceso en verano, pero también añade volatilidad. El propio experto sitúa a España en aviso de futuros apagones masivos en las próximas semanas.
La solución que se insinúa tampoco es gratis: si las renovables son incontrolables, habrá que tirar de fuentes controlables, nuclear o gas, y eso encarece. Pagaremos la luz más cara, la subvención de las renovables y las pérdidas secundarias. Menudo éxito.
Nota: las cifras y afirmaciones sobre la causa del apagón proceden de las declaraciones del experto citado y de los análisis publicados; el origen último del incidente no está confirmado oficialmente.