De Nikis Sur a «rojos nacionalistas»: el giro de los Riazor Blues
Según los tuits citados en el hilo, un grupo de ultras del Málaga asaltó el bar de los Riazor Blues en La Coruña el 5 de octubre de 2024. Al día siguiente, encapuchados y armados con palos y varas de hierro, volvían a pasearse por las calles de la ciudad. Que una afición rival campee por el feudo ajeno sin oposición no es, para los foreros, una anécdota aislada: apuntaría a un cambio de jerarquía en la grada.
Qué pasó en La Coruña en octubre de 2024
El Frente Bokerón, la facción radical del Málaga, atacó el local de los Riazor Blues la víspera del partido, siempre según los tuits citados en el hilo.
El patrón se repitió más tarde. Los Ligallo del Real Zaragoza y las Juventudes Verdiblancas del Racing se dejaron ver por el
Agra del Orzán antes del Deportivo-Zaragoza, un encuentro declarado de alto riesgo según otro de los tuits. Tres aficiones distintas recorriendo las mismas calles en pocos días.
El grupo que, según el foro, pasó de la ultraderecha a «rojos nacionalistas»
Quien repasa la trayectoria de los Riazor Blues se topa con un relato de mutación ideológica muy repetido en el hilo. En teoría, según cuenta un participante, fueron una sección llamada los
Nikis Sur; otros foreros les atribuyen reivindicaciones independentistas y el uso del gallego. Un forero resume la leyenda —que los echaron a hostias de la grada— y ofrece su versión: que ni eran tan pocos ni los echaron.
Según un participante, el gallego como idioma del grupo tampoco encaja con la ciudad, donde —sostiene— apenas se habla salvo entre neofalantes del BNG. De ahí la hipótesis, añade, de un componente de
pose nacionalista más que de militancia real.
¿Por qué los ultras rivales pasean ahora por Riazor?
La pregunta tiene varias respuestas y ninguna cerrada. Entre los foreros, unos culpan al desplome del grupo coruñés, hoy residual y sin capacidad de respuesta. Otros apuntan a la propia lógica del hooliganismo español, donde los grupos rivales ya no respetan terreno ajeno. Y una tercera vía sostiene que los blues contemporáneos han derivado hacia causas alejadas de la grada dura.
Un forero subraya que, según él, ningún grupo ultra coruñés salió a defender su ciudad, algo que considera impensable hace años.
El caso deja una pregunta incómoda: ¿es el fin del control territorial de la grada o solo un paréntesis? Nadie lo aclara del todo.