Undécimo test de cultura general: 21.000 puntos y un campeón inesperado
El undécimo test del torneo de cultura general se celebró el domingo 13 de abril a las 22:00. La convocatoria, anunciada con antelación, reunió a una treintena de participantes que se enfrentaron a preguntas de astronomía, física, informática e ingeniería, matemáticas y química. El formato era implacable: un enlace de Kahoot! enviado a las 22:00 en punto, cinco minutos de cortesía y entre diez y veinte minutos para completar la prueba. Quien llegara tarde quedaba fuera. La clasificación final, actualizada tras el test, proclamó campeón a un participante que hasta entonces acumulaba varios subcampeonatos. La ironía: ganó en ciencias, el terreno que menos frecuenta.
Un test de ciencias puras con preguntas que escocían
La prueba no era un examen académico, sino un desafío de velocidad y precisión. Los temas —astronomía, física, informática e ingeniería, matemáticas y química— exigían respuestas rápidas y certeras. Un participante confesó haber fallado dos preguntas, una de ellas «de esas gilipolleces que siempre salen». Otro, con 21.000 puntos, lo celebró como un logro desbloqueado. La puntuación máxima no se especifica, pero el baremo de Kahoot! premia la rapidez: cada segundo cuenta. El autor del test, que se ofreció voluntario para elaborarlo, defendió su diseño: «He intentado elaborar un test del que pudiera disfrutar el personal». La dificultad, según él, era la justa para que nadie se sintiera humillado. Los resultados, sin embargo, dejaron claro que algunos dominaban la materia más de lo que admitían.
El año luz, la longitud y la distancia: una polémica que no era del test
Una de las preguntas desató un debate que trascendió el propio test. La definición de año luz —si es una medida de longitud o de distancia— enfrentó a varios participantes. Uno de ellos aseguró que «en física es longitud» y que el año luz se usa como múltiplo del metro. Otro, en cambio, sostuvo que le enseñaron que era una medida de distancia, y que ChatGPT le daba la razón. La discusión derivó en un intercambio sobre el supuesto desprecio entre ciencias y letras. «Los de ciencias siempre mirando por encima del hombro», se quejó el autor del test. «Si por los de letras fuera, todavía estaríamos recolectando hormigas con un palito», replicó otro. La trifulca, con todo, no empañó el resultado: el campeón fue un perfil de letras que se impuso en el terreno de las ciencias.
El factor humano: cervezas, fútbol y un despiste con Mbappé
No todo fue física y matemáticas. La previa del test coincidió con un partido de fútbol que algunos siguieron mientras se preparaban. Un participante admitió haber llegado al test «casi como cuando va graciosilla a bourbons» tras varias cervezas, y culpó al jugador Mbappé de su estado. El autor del test, por su parte, se deshizo en elogios hacia los que completaron la prueba: «Me llena de orgullo y satisfacción comprobar que os he derrohido con preguntas sencillitas». La ironía era palpable. También hubo quien no pudo participar por compromisos previos, como un usuario que se disculpó por no haber podido hacer el test y prometió intentarlo más tarde. La vida real se cuela siempre en estos torneos.
Clasificación y reacciones: un campeón que se lo debía
La clasificación final, actualizada tras el test, coronó a un campeón que llevaba «no sé cuántos subcampeonatos». El ganador, visiblemente emocionado, agradeció a todos los participantes: «Los Torneos desde hace años me dan mucha vida. Para acabar el finde, para comenzar la semana y olvidarme por un rato de mis cosas». Su victoria en un test de ciencias, cuando su perfil es más de letras, añadió un matiz de sorpresa. Otro participante, que se había quedado fuera del podio, ya daba la temporada por concluida y anticipaba un próximo test de lengua y literatura. La competencia, lejos de enfriarse, se prepara para el siguiente asalto.
Lo que viene: un test de letras para equilibrar la balanza
El undécimo test no será el último. El autor del test de ciencias ya ha anunciado que el próximo podría ser de lengua y literatura, y ha bromeado con preguntas del tipo «la m con la a». La idea es que los perfiles más humanísticos tengan su revancha. La comunidad, que ha convertido estos torneos en una cita recurrente, espera con expectación. La pregunta es si el campeón de ciencias repetirá o si, por el contrario, los letrados tomarán el relevo. Lo que está claro es que el nivel de exigencia no bajará. Y que nadie quiere perderse la próxima edición.