La resurrección de ETA contra inmigrantes: el bulo que no se desactiva
La historia se repite, primero como tragedia, luego como farsa. El discurso que justificaba la violencia armada contra una dictadura ahora se invoca para atacar a inmigrantes. Una corriente de opinión en redes da por hecha la vuelta de ETA para cometer atentados contra personas migrantes, mezclando al IRA con una supuesta reacción a la inmigración ilegal y asociando a Bildu con el Sinn Fein. Las respuestas mayoritarias, sin embargo, oscilan entre la burla y la denuncia.
De la lucha armada al chivo expiatorio
La paradoja es evidente: la izquierda abertzale, históricamente enfrentada a las fuerzas de seguridad del Estado, ahora sería presentada como defensora de una causa antiinmigración. Algunos comentarios recuerdan que ETA mantiene vínculos con el mundo político y que esa relación haría inverosímil un ataque contra inmigrantes; otros directamente califican la idea de absurda. Pero el
bulo sigue propagándose, con referencias a la kale borroka y a una supuesta invasión de la «isla católica».
La función política del rumor
Estos relatos no son inocentes. Al equiparar inmigración con violencia, se normaliza la exclusión y se desvía la atención de problemas estructurales. El discurso sobre las ayudas sociales y las mamandurrias apunta a una lectura economicista de la acogida que convierte al migrante en competencia, no en persona. Lo curioso es que el argumentario, antes usado para exaltar la lucha anticolonial, ahora se recicla para justificar la xenofobia.
¿Y si el único propósito de resucitar a ETA fuera dar cobertura a un relato de odio? La pregunta queda en el aire.