Una costumbre tan antigua, como tener joyas en una caja fuerte y no saber ni de dónde salieron. Y no, no solo son costumbres de determinada ideología, son costumbres de cualquier rico, timador, ladrón de guante blanco, etc. Qué los nuevos ricos sean políticos no es una casualidad, se han ganado las paguitas de las multinacionales, no de los votantes o de los que pagan impuestos.