¿Y si Jiménez Losantos tiene razón? (Luis Ventoso en El Debate)

¿Y si Jiménez Losantos tiene razón? (Luis Ventoso en El Debate)
RESUMEN DEL MENSAJE INICIAL · elaborado con IA

La afirmación de Jiménez Losantos de que los ministros de Franco estaban mejor preparados que los de Sánchez ha generado una fuerte polémica. El debate plantea si la preparación académica de los gabinetes franquistas superaba a la de los actuales.

Leer el resumen completo →

La afirmación de Jiménez Losantos de que los ministros de Franco estaban mejor preparados que los de Sánchez ha generado una fuerte polémica. El debate plantea si la preparación académica de los gabinetes franquistas superaba a la de los actuales.

La afirmación de Federico Jiménez Losantos de que los ministros de Franco estaban mejor preparados que los del Gobierno de Sánchez ha desatado una tormenta en las redes sociales. El periodista, de 75 años, calificó de «analfabetos» a los ministros actuales y sostuvo que en la etapa franquista «la meritocracia era fundamental». La polémica no es menor: toca de lleno la forma en que España mira su pasado reciente y el modo en que se juzga la calidad de una clase política.

El currículo de los gabinetes franquistas

Los ejemplos que se esgrimen para sostener la tesis son concretos. Manuel Fraga era catedrático de Derecho Político con 25 años. Licinio de la Fuente, hijo de modestos agricultores toledanos, se formó a golpe de beca y llegó a abogado del Estado. Los conocidos como ministros López del desarrollismo fueron los tres premios extraordinarios o los mejores de su promoción. Cruz Martínez Esteruelas fue un erudito, autor de doce libros, y abogado del Estado. Fernando Suárez, fallecido hace dos años, obtuvo el premio extraordinario de fin de carrera en Derecho. Lora-Tamayo era un científico y catedrático de relieve.

No todos los ministros del franquismo responden a ese perfil. El propio articulista reconoce que Franco tuvo algún ministro tarugo o vivales. Pero la media de preparación de sus gabinetes, sostiene, supera claramente a la de los actuales. La comparación se plantea como una pregunta incómoda: ¿habrían sido ministros de Franco figuras como Ione Belarra, Irene Montero o Iceta? La respuesta que se da es que no, que medianías sin currículo o un ignaro sin estudios no habrían pasado el cedazo de aquellos gabinetes.

La meritocracia como criterio de selección

El fondo del debate no es tanto el franquismo como el criterio de selección de las élites políticas. La tesis que se defiende es que en aquella etapa la carrera académica y el expediente pesaban más que la afinidad ideológica. Eso, hoy, suena a provocación. Pero la pregunta de fondo es legítima: si un sistema político selecciona a sus ministros por lealtad, por cuota o por capacidad.

La crítica a los ministros actuales se apoya en la ausencia de currículo de algunos de ellos. Se cita a Ione Belarra y a Irene Montero como ejemplos de medianías sin trayectoria relevante, y a Iceta como un ignaro sin estudios. Son calificativos duros, y el propio articulista admite que en el Gobierno de Sánchez hay excepciones. Pero la idea general que se transmite es que la preparación media ha caído.

El pasado no se mira con anteojeras

El artículo cierra con una advertencia sobre cómo se examina la historia reciente. Se critica que hoy seamos rehenes de unas leyes censoras de falsa Memoria que obligan a mirar al pasado con anteojeras y que se cepillan hasta la libertad de cátedra. La propuesta es mirar el pasado con serenidad, datos y un esfuerzo científico por buscar la verdad, sin anteponer la plantilla ideológica a los hechos.

Ese es el punto más discutible y el más necesario. La Guerra Civil y el franquismo son terrenos minados donde cada dato se lee como una toma de posición. Pero la calidad de un ministro no depende de la ideología del régimen que lo nombró. Un catedrático de Derecho Político a los 25 años es un dato objetivo. Un ministro sin estudios es otro dato objetivo. La comparación entre ambos es incómoda, pero no por ello falsa.

La polémica, en el fondo, no va de Franco. Va de si la clase política actual está a la altura de las circunstancias. Y de si se puede decir en voz alta que no, sin que te crucifiquen en redes.

Datos clave
  • Manuel Fraga era catedrático de Derecho Político con 25 años.
  • Licinio de la Fuente se formó con beca y llegó a abogado del Estado.
  • Cruz Martínez Esteruelas fue autor de doce libros y abogado del Estado.
  • Fernando Suárez obtuvo el premio extraordinario de fin de carrera en Derecho.
  • Lora-Tamayo era científico y catedrático.
Resumen generado con inteligencia artificial a partir del primer mensaje del tema.

Eric Finch

Será en Octubre
Desde
30 Jun 2006
Mensajes
101.068
Fruta
106.650
Lugar
Concejalía de Festejos del Ayuntamiento de Sodoma

¿Y si Jiménez Losantos tiene razón?​

23/10/2026

Luis Ventoso-El Debate
  • Lo están criticando en las redes sociales por decir que los ministros de Franco estaban más preparados que los de Sánchez, y me temo que es muy cierto
Federico Jiménez Losantos, de verbo acerado e ingenio muy agudo, a sus 75 años tiene su brillante carrera más que hecha. No necesita que lo defiendan, y menos un gacetillero de clase media como yo. Pero aun así, voy a hacerlo, porque lo están criticando en las redes sociales en una polémica que vuelve a demostrar que en España los apriorismos ideológicos se imponen a los hechos.

Jiménez Losantos tiene un par de ventajas que no se estilan en la España actual: ha leído más libros de los que cabían en la legendaria Biblioteca de Alejandría y ha ejercido siempre su libertad, expresando sus opiniones con una independencia que le ha costado hasta algún empleo de campanillas.

Su perfil lo completa un humor muy mordaz, aunque a veces se le va la mano. Si hubiese contenido un poco el tono corrosivo se habría convertido sin duda en el comunicador radiofónico top de España. Pero a veces el fuego satírico le puede, lo cual contrasta con su exquisita educación y gratos modales en privado.

Descendiente de una familia de maestros, estudió con beca y es un ejemplo de intelectual y periodista que ha firmado una gran carrera con las únicas armas de su potente cabeza y su laboriosidad trabajólica. Comunista en el final del franquismo y socialista después, superado el despiste juvenil se convirtió en uno de los más eficaces críticos de la utopía comunista, pesadilla que siempre acaba mal y que ha denunciado en ensayos harto esclarecedores y superventas.

Cuando su independencia le costó su nómina en buenas casas, Federico tuvo la determinación de montar su propia radio y periódico digital y huelga decir que le va estupendamente.

Y ahora vamos con la polémica. En una de sus disertaciones en su programa de radio, Jiménez Losantos apuntó, a su chispeante estilo, que los ministros de Franco estaban mucho mejor preparados que los de Sánchez, a los que calificó de «analfabetos», y destacó que en aquella etapa «la meritocracia era fundamental».

Jiménez Losantos tiene razón en la idea de fondo que apunta, al margen de cómo lo dice (en realidad en el Gobierno de Sánchez no todos los ministros son «analfabetos», sino que hay algunas excepciones). Pero basta que nos hagamos una pregunta para demostrar el acierto general de su tesis: ¿Habrían sido ministros de Franco eminencias como Ione Belarra, Irene Montero o Iceta? Evidentemente, no. Medianías sin currículo alguno, como las dos primeras, o un ignaro sin estudios, como el segundo, no habrían pasado el cedazo de los gabinetes del franquismo.

Por supuesto Franco también tuvo algún ministro con poca preparación. Pero la media de preparación de los integrantes de sus gabinetes supera claramente a los de Sánchez. Eso es así, por muy políticamente incorrecto que suene. Manuel Fraga era catedrático de Derecho Político con 25 años y poseía una capacidad intelectual notable. Licinio de la Fuente, en cierto modo el padre de nuestra Seguridad Social, era descendiente de unos modestos agricultores toledanos y destacaba tanto de niño que las fuerzas republicanas quisieron llevarse a aquel prodigio a estudiar a Moscú. Acabaría formándose a golpe de beca y se convirtió en abogado del Estado.

Los famosos ministros López del desarrollismo habían sido los tres premios extraordinarios o los mejores de su promoción. Cruz Martínez Esteruelas fue un erudito, autor de doce libros, y abogado del Estado. Fernando Suárez, que murió hace dos años, obtuvo el premio extraordinario de fin de carrera en Derecho. Lora-Tamayo era un importante científico y catedrático… y no sigo por no aburrir.

No voy a idealizar el franquismo. Pero tampoco se puede pretender que en sus cuarenta años no se hizo nada bueno, o que no contó en sus filas con españoles valiosos y eminentes. Hoy somos rehenes de unas leyes censoras de falsa Memoria, que nos obligan a mirar al pasado con anteojeras y que se cepillan hasta la libertad de cátedra.

El pasado hay que mirarlo con serenidad, datos y haciendo un esfuerzo científico por buscar la verdad. No anteponiendo a todo estudio nuestra particular plantilla ideológica para amoldar los hechos a nuestros prejuicios.
 
Y tiene razón, antes, yo soy viejo ya, los políticos tenían estudios, y sobre todo currículum, desde hace años, no tienen apenas estudios, no han trabajado, salvo en media Mark o similar, electricistas, etc, o no han trabajado en su vida, han estado en el partido de turno desde jovencitos
 

Estadísticas del foro

Temas
2.060.300
Mensajes
58.469.946
Miembros
191.094
Último miembro
yomizmo

El blog de burbuja.info

-
-
Volver