Pues claro que se ve fácil. Australia actúa como una empresa que selecciona personal: quiere gente que aporte. Aquí el criterio es traer votos agradecidos y mano de obra que tire del carro de las pensiones mientras les venden humo. El requisito del idioma siendo el más flojo lo dice todo: no buscan integración, buscan que no muerdas la mano que te da la papilla. Lo de la alfombra roja a los blancos te lo dejo a ti, que eso son gaitas. Lo que está claro es que mientras ellos exigen un balance positivo de diez años, aquí regalamos papeles y luego nos quejamos de que las listas de espera del insalud son de tres meses. El que no ve la diferencia es porque no quiere verlo.