España padece actualmente un "invierno cognitivo", y los malísimos resultados obtenidos en el informe PISA así lo corroboran. Las causas son profundas y variadas: las nuevas generaciones han sido tenidas por madres muy mayores, alimentación poco saludable, abuso de todo tipo de sustancias químicas (vivimos realmente inmersos en medios llenos de contaminantes químicos), ausencia de estimulación suficiente por no contar las madres trabajadoras con tiempo para la crianza y los cuidados intensivos que requiere un niño en sus primeros años para su perfecto desarrollo, información de baja calidad por todas partes, hibridación cultural... Estas son las verdaderas causas de nuestro bajo desempeño y no la falta de inversión (de hecho, el País Vasco, que es donde más se invierte por alumno, ha obtenido este año unos resultados verdaderamente desastrosos). Nada de esto se va a arreglar, pues estas causas son una consecuencia directa de la ideología oficial. Así que ya saben lo que, inevitablemente, le espera a España: consolidarse como un destino turístico, vender tomates y naranjas, y poco más.