zipi zape y otros 37
Forocochero
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España se ha convertido en la gran locomotora del crecimiento demográfico de Europa. Detrás de este fenómeno hay una cifra clave: casi 583.000 personas de saldo migratorio positivo en solo un año.
Según Eurostat, España registró en 2025 el mayor saldo migratorio de toda la Unión Europea. Esta cifra supone más de una cuarta parte de los 2 millones de forasteros netos que ganó el conjunto del bloque. La magnitud se entiende mejor al compararla con otros países: España recibió más población por esta vía que Alemania y Francia juntas, y concentró alrededor del 28% de todo el saldo migratorio positivo de la Unión.
El freno a la pérdida de población
Sin inmi gración, España habría perdido habitantes. En 2025 murieron unas 442.000 personas y nacieron apenas 321.000, dejando un crecimiento vegetativo negativo de más de 121.000 personas. La llegada de población del exterior no solo compensó esa pérdida, sino que permitió que España aumentara su población total en unos 462.000 habitantes.
Crecimiento extensivo y retos económicos
Este fenómeno también está detrás de una parte del crecimiento económico español. Más población, especialmente en edad laboral, significa más trabajadores, más consumo y más demanda de vivienda y servicios. Es lo que se conoce como crecimiento extensivo: crecer incorporando más trabajadores a la economía.
Pero hay un matiz importante: que aumente el PIB no significa necesariamente que aumente en la misma proporción la riqueza de cada ciudadano. Para eso hace falta elevar la productividad, la inversión y el capital disponible por trabajador.
España tiene así un doble reto: aprovechar esta llegada de población para aumentar su capacidad productiva y conseguir que ese crecimiento se traduzca también en más renta y bienestar por habitante.
Según Eurostat, España registró en 2025 el mayor saldo migratorio de toda la Unión Europea. Esta cifra supone más de una cuarta parte de los 2 millones de forasteros netos que ganó el conjunto del bloque. La magnitud se entiende mejor al compararla con otros países: España recibió más población por esta vía que Alemania y Francia juntas, y concentró alrededor del 28% de todo el saldo migratorio positivo de la Unión.
El freno a la pérdida de población
Sin inmi gración, España habría perdido habitantes. En 2025 murieron unas 442.000 personas y nacieron apenas 321.000, dejando un crecimiento vegetativo negativo de más de 121.000 personas. La llegada de población del exterior no solo compensó esa pérdida, sino que permitió que España aumentara su población total en unos 462.000 habitantes.
Crecimiento extensivo y retos económicos
Este fenómeno también está detrás de una parte del crecimiento económico español. Más población, especialmente en edad laboral, significa más trabajadores, más consumo y más demanda de vivienda y servicios. Es lo que se conoce como crecimiento extensivo: crecer incorporando más trabajadores a la economía.
Pero hay un matiz importante: que aumente el PIB no significa necesariamente que aumente en la misma proporción la riqueza de cada ciudadano. Para eso hace falta elevar la productividad, la inversión y el capital disponible por trabajador.
España tiene así un doble reto: aprovechar esta llegada de población para aumentar su capacidad productiva y conseguir que ese crecimiento se traduzca también en más renta y bienestar por habitante.
