China: el déficit de mujeres que desequilibra al gigante asiático
India ya supera a China como país más poblado, con cerca de 1.500 millones de habitantes frente a 1.400 millones. Pero el verdadero reto demográfico chino es otro: un déficit estructural de mujeres que deja a millones de hombres sin posibilidad de formar una familia.
La causa más señalada es la combinación de la política del hijo único y el aborto selectivo de fetos femeninos. No obstante, cada vez se subraya más el papel de los factores económicos: unos estudios que se alargan hasta los 30, sueldos insuficientes para mantener un hogar y una vivienda inaccesible. Esa coyuntura, que ya se ve en Europa, Japón y Corea del Sur, ha reducido la natalidad por decisión individual, no solo por mandato estatal.
Hay también quien introduce el coste no material de los hijos: tiempo, sacrificio y compromiso, algo que el dinero no compra y que explica por qué la renta no siempre se traduce en niños. Mientras la escasez de mujeres comienza a alentar fenómenos como la búsqueda de esposas en el extranjero —incluso a través de redes ilegales—, el envejecimiento se acelera. El gigante asiático envejece antes de hacerse rico, y el desequilibrio de género se perfila como uno de sus problemas más espinosos.