Vivir de rentas en España: solo el 0,3% lo consigue
Mientras los mileuristas discuten si son clase media, hay quien ingresa más de 4.000 euros al mes en alquileres y dividendos. Son pocos. Las cifras que circulan en los análisis de distribución de renta sitúan en el 0,3% de la población española la proporción de quienes pueden vivir de esas rentas. El escepticismo es la reacción habitual: se sospecha que el dinero negro infla la cifra real.
Quienes defienden una proporción mayor argumentan que las estadísticas oficiales no capturan alquileres en efectivo ni ingresos no declarados. Pero el dato es el dato.
El rentista que no se jubila
La imagen del propietario ocioso no encaja con los casos reales. Hay quien acumula más de cien inmuebles y sigue trabajando hasta los 70. No porque le falte el dinero, sino porque no le da para vivir. Otro ejemplo: alguien que declara 15.000 euros mensuales entre sueldo y rentas invierte el 75% para que el capital genere más.
Ni los ingresos altos garantizan la retirada. El rentista real se parece más a un trabajador con patrimonio que a un aristócrata. Y la ironía alcanza al mileurista que se siente clase media: quien tiene rentas se ríe de esa pretensión, pero rara vez abandona la rutina laboral.
Si solo el 0,3% alcanza la independencia financiera, ¿por qué el imaginario colectivo está tan obsesionado con el rentista? La respuesta, quizás, no está en la cantidad, sino en la envidia que despierta la posibilidad de vivir sin trabajar. Aunque, a la vista está, ni siquiera esos privilegiados se jubilan.