El Es-Alert avisa antes y el CGPJ admite el amparo de la jueza
Septiembre llega con dana y esta vez el aviso suena antes que el agua. La Generalitat manda el Es-Alert con horas de antelación, los móviles pitan en Cullera, Sueca, Gandía y Alicante, los colegios cierran. Es lo contrario de lo que pasó el 29-O. Y justo cuando el sistema parece funcionar, la instrucción de Catarroja se enreda por otro lado: el marido de la jueza.
Qué se ha sabido
El
28 y 29 de septiembre entra una alerta roja por lluvias en Valencia. El aviso masivo sale esta vez antes del peligro. En el foro se pegan capturas: «Le he hecho una captura al móvil del aviso de hoy». Otros avisan de tormentas «localmente fuertes» con
60-100 l/m² y granizo en Castellón, norte de Alicante y Palma. Las inundaciones ceban la Ribera y la costa: Cullera, Sueca, Gandía, el barranco de las Ovejas. Y una alerta por rotura de la presa de Buseo que llega al móvil en inglés.
El
19 de septiembre declara Miguel Polo, presidente de la CHJ. Su testimonio da munición a Salomé Pradas, que pide el archivo: «ha quedado acreditado que no existe indicio alguno que sustente la continuación del procedimiento penal contra nuestra representada». Antes, el
1 de julio, se supo que Polo no hizo ni una llamada «relevante» a la Generalitat el 29-O.
Mazón dimite. Feijóo declara
cinco horas y entrega los mensajes con Mazón: primer contacto,
19:59. Sánchez pide elecciones en la Comunitat desde la COP de Belém. La jueza se niega a elevar la causa al TSJCV. La Audiencia obliga a identificar a los agentes medioambientales de la CHJ y a readmitir a una abogada expulsada. El CGPJ admite el amparo de la jueza tras las críticas del Colegio de Abogados. Un administrativo jubilado del 112 le descubre que existe el CoordCom, la caja negra de emergencias con mensajes y audios de aquel día.
El sensor del Poyo marca
150 m³ cuando no pasa ni una gota. Basset eleva a
40 las ofertas de ayuda rechazadas. La Generalitat recibió aviso de la presa de Buseo por doble vía y
siete personas murieron aguas abajo. Un estudio de la Universitat de València cifra el pico del Poyo por encima de los
7.700 m³/s. La AEMET admite diez meses después que «no lo hicimos muy bien». El jefe de gabinete de Mazón no devolvió el iPhone hasta el
7 de enero de 2026 y alega que perdió los datos.
Mientras, las obras siguen paradas: el encauzamiento del Poyo sin fecha, la presa de Carcaixent con
22 años de retraso y la canalización de la Saleta en Aldaia, que según los vecinos se llevará
150.000 m² de huerta protegida. Varios foreros avisan de que el Mediterráneo está tres grados por encima de lo normal.
Dónde está la bronca
El hilo vuelve al mismo sitio con otra ropa. Un forero sostiene que vigilar los barrancos es competencia exclusiva del CCE, que la CHJ solo aporta datos y que Medio Natural ofreció 200 agentes medioambientales que Argüeso dice que no le llegaron. Otro responde que sin sensores en los puntos críticos y sin nadie que envíe el dato, el CCE no puede saber nada. Un tercero añade que la jueza no quiere hincar el diente a la CHJ.
Y de fondo, el problema del aviso nuevo. Un forero avisa del «efecto Pedro y el lobo»: que a fuerza de alertas la gente acabe desoyendo la que importa. Willowow contesta que esta vez los avisos llegan con antelación.
La segunda bronca es la jueza. Desde que se conoce el papel de su marido en la instrucción, varios participantes piden su apartamiento y hablan de una posible nulidad del procedimiento. Otros defienden su trabajo y recuerdan que la competencia de la alerta era autonómica.
Y la tercera es el clima. Un estudio publicado en
Nature Communications atribuye al cambio climático la amplificación de la dana. Un forero lo desmonta diciendo que lo que mata es la incompetencia. Otro responde que los científicos del clima algo sabrán.
Una tarde en Aldaia, contada por quien la vivió
Un participante relata su 29-O: «el tsunami empezó a las seis y media porque lo tengo registrado en fotos, eso sí, no fue tan agresivo como en Paiporta y Catarroja». Cuenta que bajó tres veces al garaje en ascensor y que la cabina se hundió hasta el segundo sótano. Y añade que también es víctima: «estuve tres días con cortes de luz, sin teléfono, con agua marrón y paseando y hablando con los vecinos y amigos del pueblo».
Qué cambia respecto a antes
Lo que era una discusión sobre un aviso que llegó tarde ahora es una discusión sobre un aviso que llega pronto. La población recibe alertas con horas de antelación y responde de otra manera. El eje de la bronca se ha movido del CECOPI al juzgado: el marido de la jueza, el CGPJ, el Colegio de Abogados y la Audiencia de Valencia. Y ha cesado el presidente autonómico. Nadie ha explicado todavía por qué el Poyo se quedó sin vigilancia a las tres de la tarde ni por qué el CoordCom no se miró antes.