El Cecopi sube a 62 muertos y el foco pasa a los embalses
El hilo arranca con más de 50 fallecidos y a media tarde va por 62. La cifra la pega Boba Fet II con el comunicado del Cecopi, que unifica datos y avisa de que continúa el levantamiento e identificación de las víctimas. Mientras, el foco se muda de los pueblos anegados a los pantanos: Forata se llena del 13% al 100% en seis horas, en Vallat no se pueden abrir las compuertas y hasta el radar deja de ser el único sospechoso.
Qué se ha sabido
62 muertos confirmados y la advertencia de que el recuento no está cerrado. Antes habían pasado por el hilo los 51 de primera hora. Ahora asoma también un «más de 150» que un forero suelta sin fuente y que nadie respalda.
Fuera de Valencia, Letur. Boba Fet II pega la última hora: un fallecido entre los escombros, el segundo de Castilla-La Mancha, y más de cien personas buscando a cinco desaparecidos desde el mediodía del martes. Un participante deja caer que en una residencia han muerto cinco personas. Y en Paiporta circula que el municipio está incomunicado, con la advertencia de que podrían ser decenas.
El impacto en cifras.
445 litros en 24 horas en Chiva, más de lo que llueve en un año. En Utiel, perrasno enlaza una estación pública y lee
102 mm en 24 horas, lo mismo que cae en todo un mayo. El enlace que corre por el hilo:
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embalses.net
Los embalses entran de lleno.
Forata pasa del 13% al 100% en seis horas y rebosa. Castellano lo repite: entraron
30 hm3 en ese tramo y luego el agua salió río abajo. Erio-Eleuterio pide el nivel de Vallat y avisa: o ha petado la medición o
ya se están ocultando datos. Nadie lo confirma y él mismo rectifica a medias. El Profeta 2.0 añade que en Vallat, en Castellón, no se pueden abrir las compuertas.
Y el radar. César Borgia pega la secuencia del radar de Valencia para sostener que funcionó sin interrupción desde el lunes por la mañana. En paralelo circula el rescate de un trabajador de un supermercado y la foto que le pixelan la marca. Un valenciano confirma que las alertas al móvil les llegaron con el agua ya dentro.
Dónde está la bronca
Tres peleas, y las tres se repiten página tras página.
La de los azudes. Tierra de alcázares defiende que un sistema de azudes frena y evacúa el agua a un ritmo constante, y que un pantano lleno suelta de golpe y empeora las cosas. Frente a él, Castellano, lectorina y Vercingetorix: un azud apenas retiene, y lo que se ha inundado son cauces que llevaban décadas sin agua. Castellano pone Forata de ejemplo: cómo va a frenar un azud una avenida que metió 30 hm3 en seis horas.
La del aviso. SikBCN y otro forero insisten en que no se avisó por los canales que ve todo el mundo. Castellano, Avulense64 y zapatitos responden con el cuento del lobo: se avisa siempre, a veces se pasan de alarmistas y por eso ya nadie hace caso. Gester da el dato personal: a su tía, en un pueblo de Valencia, el aviso le llegó sobre las 20 hrs. Otro matiza que en los coches de combustión hay margen hasta que el agua llega a la toma de aire; en los eléctricos, mucho menos.
La de la responsabilidad. Unos la ponen en las autoridades, otros en quien cogió el coche con la que caía. Y por debajo, las teorías de siempre: quien habla de armas climáticas y de que los avisos llegan por intereses. Sin prueba alguna.
Cómo se ve desde dentro
Los que viven allí cuentan lo que ven. Uno dice que anoche subió el coche a una zona elevada. Otro, que en su casa no entró ni gota pero las tres de al lado sí, por una sima que cruza la montaña y que se atascó de suciedad. Un tercero describe la diferencia entre pueblo y ciudad: en su calle, los vecinos sacaron el agua a una pareja mayor
a mano, y no se imagina eso en una urbe.
Y el runrún del curro. Varios señalan que en los polígonos se quedó gente atrapada y que las empresas no cerraron. Es la queja que atraviesa el tramo: el día que se podía haber parado todo, la mayoría fue a trabajar.
Qué cambia respecto a antes
Se deja de discutir si la cifra subía. Ya se da por hecho. El radar, que era el principal sospechoso, sale del foco por un tuit que sostiene que funcionaba sin parar. Entra Barcelona:
alerta roja por riesgo de tornados y granizo y una web del Meteocat que se cae. Entra Letur, que hasta ahora no estaba. Y entra con fuerza el debate de las presas y azudes, que antes solo había sonado de pasada.
Lo que no cambia: la bronca por la hora del aviso, que ya lleva enésimas páginas. Y hay quien avisa de que la lectura que se va a sacar de todo esto es que faltan observatorios, no otra cosa.