El contador salta a 78.557 pisos y el foco pasa a los costes
El contador ya no es solo de Madrid. Un participante mira la plataforma y suelta la cifra nacional:
78.557 propiedades. Gonzalor se autocita para poner
minuto y resultado a las 16:20. Y mientras unos siguen refrescando la página, el hilo se muda a otro sitio: a lo que cuesta levantar un piso y a quién le queda margen para alquilarlo.
Qué se ha sabido
La cifra nueva la trae Sr. del Cojon:
78.557 propiedades en España, leída en la plataforma, sin ciudad ni filtro. Gonzalor aporta la hora —
16:20— junto a su habitual minuto y resultado.
Pregunta Abort&cospelo qué pasa en Barcelona y Gonzalor responde con la tesis de la ventaja regulatoria: la ciudad lleva
tres o cuatro años de adelanto a Madrid en control de precios y protecciones, con caídas del
20% al 30% anual en la oferta, y ya no le queda ni el
10% de los pisos que aún tiene Madrid.
javac entra con el desglose de costes. Un piso de
100 m2 de zonas comunes que se queda en
60 m2 útiles, a
2.000 euros el metro, son
200.000 euros. Sumando suelo y beneficio industrial, la cuenta se va a
400.000. De ahí, sostiene, el
40% es impuestos desde el suelo. Añade que el código técnico ha encarecido la construcción un
65% en materiales y que la mitad de lo que pagas por gasolina y electricidad son impuestos. Y deja dos cifras más:
10.000 VPO al año y
7 millones de personas llegadas desde 2018. Su conclusión:
falta cerca de un millón de viviendas en alquiler.
coscorron cuenta su caso, que ya había sacado otras veces: dejó de alquilar su casa en
junio de 2025. Pasó de ingresar
4.500 euros a pagar
1.000.
Y hay un enlace para el contexto de los grandes tenedores:
las viviendas en España que están en manos de fondos y multipropietarios.
La nota discordante la pone no me creo nada:
la cifra impresiona pero no prueba nada. No hay serie de otros días, dice, y en teoría parte de esos anuncios podrían haber desaparecido porque se alquilaron. Él mismo admite que no se lo cree.
Dónde está la bronca
Aquí el hilo se parte en varios frentes.
El primero sigue siendo el de siempre, pero con nombres nuevos. Jona Takalua sostiene que los propietarios de una segunda vivienda son en su mayoría
jubilados sin hipoteca y que no van a regalar nada: esperarán a que cambie el Gobierno y volverán a poner los pisos en alquiler. Common_Deletion le contesta que esa estrategia tiene
mucho riesgo: ni el calendario electoral está garantizado ni el que venga revertirá nada. Su receta es otra: convertir el piso en gasto a base de impuestos, que si deja de ser inversión la historia cambia.
El segundo frente es el de los fondos. Un participante les resta importancia —viene a decir que los fondos influyen en la vida de cualquiera tanto como lo que desayune el vecino— y varios le responden que no sabe de qué habla. Common_Deletion insiste por otro lado en que los extranjeros con capacidad de compra van a seguir entrando, y avisa de que el alquiler será prohibitivo y habrá pelea para vender.
Y el tercero es la deriva del hilo hacia la migración. Una parte de los mensajes sostiene que el problema es la población que llega y pide frenarla; otra le responde que eso no arregla la falta de vivienda. La discusión se cruza con impuestos, pensiones y con la idea de que el ahorro metido en ladrillo acabará pasando por caja.
Debajo de todo eso está la pelea fina, la de los costes. escudero lo resume: explicar esto es
predicar en el desierto. La gente quiere pisos a 200 euros en zonas caras, no quiere pensar que por debajo de un coste mínimo no se construye. Y si ese coste supera lo que la gente puede pagar, no hay grúa.
También asoma el paquete de ayudas. Triffin’s dilemma lo enumera: rehabilitación a fondo perdido, viviendas y talleres en bajos y oficinas, la figura de casa taller, tope al alquiler vacacional, y más adelante la VPO y el alquiler social público-privado. Su tesis es que primero baja el precio de lo viejo y luego entra lo nuevo.
Y una lectura más, de cálculo electoral: Ninguno avisa de que esto se tensa ahora para soltar una medida antes de las elecciones y dar el volantazo en las encuestas. Stag Party lo resume al revés: como toquen algo, lo que harán es hacer que suba. javac añade que muchos pisos acabarán alquilándose boca a boca, a conocidos y con avalista.
Dos detalles de forma. Alguien pregunta por qué se ha borrado un mensaje. Y Bobesponjista resume el ambiente con una frase que se repite:
no tendrás nada y serás feliz.
Qué cambia respecto a antes
Que el contador deja de ser madrileño y pasa a ser nacional:
78.557 es la primera cifra de España que entra en el hilo. Que Barcelona pierde peso como referencia —sirve para decir que allí ya no hay casi nada que retirar— y Madrid deja de ser el único terreno. Que el debate se corre definitivamente hacia los costes de construcción y los impuestos, y que el tema migratorio se cuela en la conversación con fuerza.
Y aparece una duda de método que no había salido: nadie sabe cuántos de esos anuncios han desaparecido por retirada y cuántos porque se alquilaron. Es la primera grieta en un dato que hasta ahora el hilo daba por bueno.