El PNV se opone a detener a los agresores de aficionados
Que un partido que presume de defender las libertades se oponga a la detención de quienes agredieron a ciudadanos por ondear una bandera tiene miga. Es la lectura que hacen los críticos ante la postura pública del PNV sobre los incidentes registrados en el País Vasco durante los festejos por el triunfo de España en el Mundial.
Las críticas al PNV por la “cacería”
En las reacciones, un sector habla abiertamente de “cacería callejera” contra los aficionados españoles y acusa al partido nacionalista de no distinguirse del entorno etarra. La equiparación es dura, pero refleja hasta dónde llega el malestar con la decisión. Otros comentarios van más allá: sostienen que el PNV ampara a quienes atacaron a menores que portaban banderas.
El argumento contrario: animar no es delito
En el lado opuesto, hay quien recuerda que celebrar la victoria de la selección no es ningún delito. El razonamiento se repite: si no hay violencia, no hay motivo de detención. Pero la discusión no aclara si la oposición del PNV se debe a una interpretación estricta de la ley o a un cálculo político.
¿Se está enviando a las víctimas el mensaje de que pueden agredirse impunemente? La pregunta queda abierta, y el PNV aún no ha dado explicaciones públicas.