El hilo pasa de los piquetes al perfil de los portavoces
Aterriza un tuit y el hilo cambia de tercio. Los piquetes dejan de interesar. Lo que se discute ahora es quién está al otro lado: cuántos años tiene, qué carrera hace, quién le paga y por qué nadie ha dicho todavía qué pide.
Qué se ha sabido
El tramo lo abre un tuit,
, y a partir de ahí el vídeo funciona como el resto del hilo: se comenta la cara, la voz y las formas antes que el contenido. hiiuuuu45, de hecho, se limita a pegar un enlace de x.com y no añade nada más.
Lo concreto que se aporta en estos mensajes es poco, pero hay cosas con nombre y fecha. Todas las intervenciones son del
18 de septiembre de 2026.
Peritta fija la alcaldía de Manuela Carmena en Madrid
entre 2015 y 2019 y enlaza con el informe PISA para decir que las comunidades que mejor puntúan son las más ricas. No desarrolla la comparación ni la cierra.
BudSpencer propone una ley con tres sanciones para quien impida el funcionamiento de un centro de estudio o incurra en lo que llama comportamientos incívicos:
no poder matricularse en cualquier centro de educación pública hasta los 45 años —y expulsión del que ya esté dentro—, quedarse sin subvenciones, becas ni ventajas fiscales, y una tercera que deja cortada en su propio mensaje. No cita ninguna norma vigente ni ningún dato que respalde la cifra.
Un participante que firma como «Esta democracia es falsa» sostiene que el sindicato cuenta con
muy pocos afiliados y que lo que hay es mucho ruido. Palimpsesto pregunta directamente qué piden. frangelico contesta con un «en su caso más sería algo» que no responde a nada. Nadie más lo hace en todo el tramo.
Dónde está la bronca
El choque se ha movido tres casillas.
Primera: quién paga y para qué. BudSpencer lo dice sin rodeos: «Es mucho más sencillo parar los pies a todos estos peones de los partidos de izquierda». Otrasvidas apunta al PSOE: «Todos hijos o sobrinos de políticos del PSOE que no pueden soportar llevar 30 años sin meter mano a la región más rica del país». Euler lo cierra: esto es hacerle campaña electoral al PSOE. Cerdo capitalista añade que los sindicatos de estudiantes son «sucursales de la izquierda que viven del dinero publico». Del otro lado, «Esta democracia es falsa» rebaja el volumen: muy pocos afiliados, gritan mucho y están apoyados por partidos, incluido el PP. La discusión sigue ahí: isiwis responde que en las últimas huelgas y manifestaciones el seguimiento fue amplio según las noticias, y el otro le contesta que lo que ocurre no es cosa de la educación, sino de todo el país. Se cruzan datos de oídas y ninguno de los dos pone una fuente.
Segunda: el perfil de los convocantes. Cuchillo de palo celebra que «han renovado plantilla» y que los nuevos «no están cerca de la cuarentena». djvan apunta a las carreras y pregunta si entre los líderes en Madrid hay gente de Ciencias de la Información o Ciencias Políticas de la Complutense. Lo lanza como pregunta y él mismo se la responde. Nadie lo comprueba. Mentekator va más lejos con uno de ellos: «Pinta a que llegará a presidente de gobierno de España, lo tiene todo, empieza joven en política, es un demagogo y miente con descaro». EXTOUAREG lo resume con guasa: «Sindicatos de estudiantes que neutral y objetivo todo, nada progre jajaja». Aquí no hay dos bandos. Hay una sola dirección y una ironía compartida.
Tercera: qué se pide. Palimpsesto pregunta, frangelico no contesta y el hilo sigue a otra cosa. No es un desacuerdo entre foreros, es un hueco que nadie rellena.
La broma del no estudiar
El lema de la convocatoria se convierte en chiste. Avila256 suelta un «En época de exámenes» y ahí queda todo dicho. Javito68 espera directamente «una huelga de no respirar». desev se queda con el vídeo: «Si la pereza fuese luminosa, todo el que haya visto ese video se habría quedado ciego». Abrojo lo lleva al cuartel y Polybolis compara el asunto con pagar el gimnasio y no pisarlo. Hay quien estira la ironía hasta pedir varios años sin abrir un libro. Se dice en broma, pero se dice, y nadie lo discute.
Qué cambia respecto a antes
El piquete sale de escena. La discusión sobre el derecho de huelga se aparca. Lo que entra es el perfil de los portavoces, la financiación del sindicato y una pregunta —qué se pide— que se formula por primera vez y se queda sin dueño. También entra la edad, con dos lecturas opuestas: para unos son cuadros que pasan de la treintena, para Cuchillo de palo la plantilla se ha rejuvenecido. Y el vídeo se convierte en el objeto de burla del tramo, casi siempre por cómo hablan y no por lo que dicen.