¿Basta un vídeo colgado en redes para dar la vuelta a un asunto que llevaba meses en portadas y juzgados? Eso es lo que se discute desde que la grabación con conversaciones de
Jenni Hermoso ha saltado a la prensa. La Razón, ABC, As y Marca figuran entre las cabeceras que ya lo llevaban en sus primeras páginas, y a esa lista se han ido sumando después otros medios generalistas. El detonante tiene nombre:
Alvise Pérez anunció que soltaría el material y lo difundió, avisando a la prensa con horas de antelación.
Qué muestra el vídeo del autobús de la selección
El contenido no es nuevo para quien venía siguiendo el caso, pero mueve el foco. En el autobús, la jugadora pide
en broma un segundo beso y Rubiales contesta que no porque le da vergüenza. Varias compañeras se ríen de la escena. A eso se suma el mensaje que la futbolista envía a una amiga y en el que escribe que no sabe cómo parar aquello. Con ese material delante, cada bando ha leído lo que quería leer: unos ven la constatación de que el episodio no tuvo la gravedad que se le atribuye; otros sostienen que un chiste entre compañeras no borra lo ocurrido.
Hay un detalle de la difusión que conviene fijar.
El Español disponía del vídeo antes que Alvise Pérez, según se ha comentado, y su decisión de publicarlo después, justo cuando el anuncio del activista ya había corrido, ha alimentado toda clase de sospechas sobre filtraciones y tiempos. La secuencia importa tanto como el contenido.
¿Cuánto cobra Rubiales y por qué se agarra al cargo
Debajo del ruido hay una pelea muy concreta: un sueldo. Rubiales se niega a perder, según lo publicado,
casi 700.000 euros brutos al año y 3.000 euros al mes para vivienda. Esa cifra explica buena parte del pulso. No se defiende solo un relato; se defiende una nómina y una posición de poder dentro del
fútbol.
El pulso, en el fondo, es el de siempre: quien controla el relato controla el sillón. Y ahí el asunto deja de ser un pleito personal para entrar de lleno en el terreno del negocio que rodea a una federación y a su estructura de gasto.
Quién publica el vídeo y quién mira para otro lado
La difusión tampoco ha sido homogénea. Hay medios que lo han llevado a portada sin ambages y otros que lo han pasado de puntillas o directamente lo han ignorado. En ciertos círculos se apunta a que una cabecera conocida no lo sacará porque su director y Alvise Pérez mantienen un enfrentamiento viejo, con insultos cruzados de por medio. En televisión, algún informativo ha emitido los fragmentos con tijera, lo que ha servido para que se hable de manipulación por recorte.
De fondo aparece una escena que muchos reconocerán en casa: la reacción de quien se informa solo por el telediario, que ve la pieza, no la entiende del todo y se queda con la primera impresión que le han servido. La brecha entre lo que circula en redes y lo que llega a la sobremesa es, quizá, el verdadero campo de batalla.
¿Puede un juez impedir que el vídeo se difunda
La pregunta jurídica está encima de la mesa. La respuesta que circula: un juzgado sí puede prohibir la difusión, a petición de la persona agraviada y si lo estima oportuno; el Gobierno, no. Se añade que las grabaciones son inocuas y que resulta probable que ya se estén estudiando, sobre todo si existen más piezas sin salir. Ese es el temor de unos y la esperanza de otros: que la cascada no haya hecho más que empezar.
Grabaciones del avión: hasta dónde llega el rumor
En el terreno de lo no confirmado, parte del debate especula con la existencia de grabaciones del avión de la selección que todavía no habrían visto la luz. Conviene decirlo claro: son afirmaciones sin respaldo documental en lo publicado hasta ahora, y quien las repite lo hace en condicional. Mezclar indicios con deseos es la manera más rápida de que un caso se convierta en bola de nieve.
La gallina de los huevos de oro que se apaga
Detrás del espectáculo hay una industria. El fútbol venía siendo la gallina de los huevos de oro, y la prensa deportiva vivía de arrimarse a ese negocio. La publicidad huye del escándalo y las audiencias se resienten. Con los diarios deportivos ya en números flojos, este incendio no les ayuda precisamente.
Ni a ellos ni a las propias campeonas, que han pasado de ser portada por ganar a serlo por esto. El vídeo ya está en la prensa. Que aclare algo es, de momento, lo único que no está en la prensa.