Israel y Occidente: una identidad en disputa
La pregunta de si Israel pertenece a Occidente no es baladí. Según algunos analistas, la mitad de nuestra cultura, la procedente de la
religión cristiana, tiene raíces judías, y muchos israelíes son judíos emigrados de Europa. Otros sostienen que el judaísmo es incompatible con la cultura occidental. El debate está servido.
Raíces judías de Occidente
Hay quien argumenta que Occidente es, en parte, una rama de Israel. La civilización occidental se sustenta en dos pilares: Grecia e Israel. La religión judeocristiana, adoptada por el Imperio Romano en el año 380, ha influido en Europa durante 1.500 años. Además, según un participante, el sionismo y el Estado de Israel son un invento de judíos asquenacíes de Centroeuropa, que sin la Ilustración, la Revolución Francesa y el concepto de Estado-nación moderno no habrían sido posibles. Son, por tanto, bastante occidentales.
Sin embargo, no todos los judíos son iguales. Existen diferencias entre asquenacíes (Alemania, Austria, Polonia, Ucrania, Rusia, Hungría), sefardíes y mizrahíes (Marruecos, Irán, Yemen, Egipto, Túnez, Libia, Etiopía). El hebreo moderno es un idioma reconstruido que no se utilizaba por nadie hace 90-100 años. Esto plantea dudas sobre una identidad homogénea.
Occidente como concepto medieval
El concepto de Occidente es una creación de la Cristiandad latina medieval, opuesta a la Cristiandad ortodoxa y al Islam. Lutero lo popularizó en el siglo XVI. Ni los antiguos griegos ni los judíos se consideraron jamás occidentales. Los romanos tampoco, a pesar de estar geográficamente en el oeste. Occidente es, pues, una construcción histórica posterior.
Algunos sostienen que el cristianismo no es una transformación del judaísmo, sino un culto grecorromano pergeñado entre judíos. El universalismo cristiano es ajeno al judaísmo, que es una religión para judíos. El cristianismo se sirvió del judaísmo para darse fama, pero luego renegó de él. Es un hijo rebelde y autoproclamado.
Israel: ¿más cerca de Oriente Medio?
Para otros, Israel está más cerca de Oriente Medio que de Europa. No solo por geografía, sino por idioma, religión y costumbres. Son más parecidos a un marroquí que a un inglés o un italiano. Por las calles de Tel Aviv se comprueba. Hay un corte fundamental entre las culturas semíticas y las grecorromanas. Israel es de raíz semítica.
Además, hay quien sostiene que los judíos no se integran en las sociedades occidentales ni cuando viven en ellas. Se mantienen como grupo aislado durante milenios. Se argumenta que son una sociedad tribal donde lo que importa es la tribu, el clan. George Soros, en una entrevista en el New Yorker en 1995, afirmaba que los judíos no habían abandonado esos rasgos tribales, y que eso era una de las causas del antisemitismo.
El peso demográfico y cultural
Algunos señalan que los grupos ultraortodoxos en Israel tienen una alta natalidad, pero son insignificantes proporcionalmente. Los kikos católicos promedian 4,2 hijos por matrimonio, los amish 6,8, pero frente al total de la población blanca son una miseria. No modifican la tendencia bajista de Occidente.
En definitiva, la discusión sigue abierta. ¿Es Israel un puesto avanzado de Occidente en Oriente Medio o un cuerpo extraño? La respuesta depende de qué entendamos por Occidente. ¿Acaso no es Occidente mismo una idea en crisis?