Otra de las grandes decisiones históricas fruto de la falta de visión.
Controlábamos Nápoles y Sicilia, controlábamos Milán, todo lo más importante del norte y del sur. En lugar de meternos una y otra vez en guerras absurdas con los francos, teníamos que haber promovido la unificación nosotros, capitaneada y organizada por nosotros.
- Habríamos fundado un país totalmente hermano y aliado.
- Habría surgido una gran potencia para tener a nuestro lado.
- Se habrían acabado para siempre todas las guerras en ese terreno.
- Se habría limitado el poder del Vaticano y se le habría quitado su influencia.
La cuestión es que a los pobres los habríamos perjudicado con los Austrias que habrían destrozado también todo su esplendor. Tampoco es que hubiera muchos candidatos, habría habido que esperar a poder colocar de rey, por ejemplo, al cardenal infante.
Aunque me satisface muchísimo más la idea de que esa unificación la hubieran hecho los Borbones, aunque hubiera que esperar para ello otro siglo. Si no hubiera perecid aquí Fernando VI, lo ideal es que Carlos III, que ya era rey de Nápoles, hubiera sido el rey de la Italia unificada.
Ahí sí que hubiera sido un gran binomio borbónico de despotismo ilustrado desarrollista, colaborando entre los dos países. Habría podido resurgir un esplendor neorromano de colaboración mutua. Italia podría haber sido también una potencia militar y posiblemente las masacres napoleónicas no hubieran ocurrido.
Qué pena, qué brutal oportunidad perdida por la corta visión.
Controlábamos Nápoles y Sicilia, controlábamos Milán, todo lo más importante del norte y del sur. En lugar de meternos una y otra vez en guerras absurdas con los francos, teníamos que haber promovido la unificación nosotros, capitaneada y organizada por nosotros.
- Habríamos fundado un país totalmente hermano y aliado.
- Habría surgido una gran potencia para tener a nuestro lado.
- Se habrían acabado para siempre todas las guerras en ese terreno.
- Se habría limitado el poder del Vaticano y se le habría quitado su influencia.
La cuestión es que a los pobres los habríamos perjudicado con los Austrias que habrían destrozado también todo su esplendor. Tampoco es que hubiera muchos candidatos, habría habido que esperar a poder colocar de rey, por ejemplo, al cardenal infante.
Aunque me satisface muchísimo más la idea de que esa unificación la hubieran hecho los Borbones, aunque hubiera que esperar para ello otro siglo. Si no hubiera perecid aquí Fernando VI, lo ideal es que Carlos III, que ya era rey de Nápoles, hubiera sido el rey de la Italia unificada.
Ahí sí que hubiera sido un gran binomio borbónico de despotismo ilustrado desarrollista, colaborando entre los dos países. Habría podido resurgir un esplendor neorromano de colaboración mutua. Italia podría haber sido también una potencia militar y posiblemente las masacres napoleónicas no hubieran ocurrido.
Qué pena, qué brutal oportunidad perdida por la corta visión.
