España recupera en 2025 el PIB per cápita que perdió ante Corea
Diez años después de que Corea del Sur superase a España por primera vez en la historia reciente, un análisis sostiene que la economía española se dispone a devolverle el sorpasso. Los datos del último ejercicio apuntan a un crecimiento del 3,2% en España —con un alza del PIB per cápita superior al 2%, impulsada por una intensa creación de empleo y una leve mejora de la
productividad— frente a un país asiático que quedó prácticamente estancado. El resultado, según ese análisis, es que España terminará 2025 por delante de Corea del Sur en PIB per cápita.
La paradoja es que nadie habría apostado un euro a este desenlace hace una década. Entonces Corea del Sur era la potencia emergente alabada por instituciones y economistas por su fortaleza, su estabilidad política y su competitividad exportadora, mientras España arrastraba la etiqueta de economía moribunda condenada al estancamiento secular. La vida da muchas vueltas, y el sorpasso es la prueba.
Los tres pilares que se convirtieron en lastre
El país asiático no atraviesa una crisis terminal, pero ha perdido el paso. La inestabilidad política, el empeoramiento del comercio internacional y el envejecimiento de su población —con una inmigración escasa— se han convertido en los tres lastres que frenan lo que antes fueron sus tres pilares. La máquina exportadora se enfría y el mercado interno no tira.
España, en cambio, lidera el crecimiento de la zona euro. La población crece, se genera empleo, el turismo vive un momento histórico y la productividad ha dado un pequeño empujón. Sobre ese cuadro se sostiene el adelantamiento.
El PIB que sube por la vía del precio, no del volumen
Aquí empieza el escéptico. Un cálculo que circula por el sector ilustra el mecanismo con una manzana: un consumidor que en 2014 compraba 100 kilos a 0,85 euros aportaba 85 euros al PIB; en 2025 compra la mitad, 50 kilos, pero a 1,85 euros, y aporta 92,5 euros. Consume la mitad y el PIB sube un 9%. El mismo ejercicio con un coche —de 13.900 euros en 2014 a 20.654 euros en 2025— da el mismo resultado: menos unidades, más facturación, más PIB nominal.
La inflación hace el resto. En un contexto de precios disparados, España no ha perdido cuota de mercado: la ha ganado, y de ahí que el PIB y la recaudación suban como la espuma en el 20% de la economía que va como un tiro. El desglose completo de esa brecha entre PIB nominal y capacidad de compra es lo que deja al descubierto la discusión.
PPA, deuda y el día que pare la impresora
En paridad de poder adquisitivo el relato se agrieta. España aparece por debajo de Lituania, y Corea del Sur al nivel de Francia. La PPA mide lo que esa renta puede comprar a precios locales, y ahí la conclusión que se repite es que en España se compra poco y a toda hostia cuesta abajo. La deuda añade presión: Corea del Sur ronda el 50% del PIB, mientras España camina hacia el 130%, que se convierte en cerca del 160% si se suman las administraciones locales y autonómicas.
La pregunta que sobrevuela es qué pasa cuando se retire el apoyo del BCE a la compra de deuda y se agoten los fondos de la próxima generación. Hay quien sostiene que el crecimiento actual se apoya en la inmigración y en las ayudas europeas, y que el día que dejen de llegar, el ajuste será proporcional al tamaño del espejismo.
Productividad: el gráfico que incomoda
El PIB por persona empleada de España es el que menos ha crecido entre las economías avanzadas, según el gráfico que se ha compartido. La falta de productividad se atribuye al modelo de ladrillos y sombrillas del que nunca se sale. La vivienda revalorizada se presenta como ahorro patrimonial, pero la tasa de propiedad entre los menores de 30 años se queda por debajo del 30%: los que ahorran son los que ya tienen piso, no los que lo necesitan.
El turismo, que sostiene el cuadro, empieza a encontrar resistencia social en Canarias, Baleares y el Levante. Y la industria, la agricultura, la pesca y la ganadería siguen su particular desmantelamiento.
El modelo coreano no es el paraíso
Adelantar a Corea del Sur no debería leerse como un triunfo automático. El modelo coreano arrastra presiones sociales extremas, una cultura de búsqueda del éxito profesional llevada al límite y una mentalidad que subordina al individuo al conglomerado empresarial. Hay quien recuerda que el listón alto viene de tener a Corea del Norte al lado, como ocurre en otras sociedades amenazadas.
La comparación, en fin, dice menos de Corea del Sur de lo que dice de España. Y de lo que España mide. ¿Cuánto de ese PIB per cápita recuperado es riqueza real y cuánto es el precio de las manzanas?