El renting se come la cartera y el Golf de 2002 sigue andando
El hilo ha dejado el escaparate y se ha metido en el garaje. Ya no se discute el teléfono caro: se discute que el coche se ha vuelto alquiler. Un forero observa a su vecino y saca la cuenta: pasó de un coche de
37.000 a otro de
25.000 en cuanto se le terminó el renting. Enfrente, otro presume de que su
Golf de 2002 sigue en la carretera. Entre medias, el Carrefour, un vídeo sobre la adultez y una pelea por quién cobra de verdad.
Qué se ha sabido
IMPULSES pone el caso de su vecino con cifra: un Volvo XC40 de
37.000 euros sustituido por un Suzuki Vitara de
25.000 cuando se le acabó el renting. Su lectura es que nadie compra, todos alquilan, y que la secuencia seguirá bajando hasta que toque metro. Enfrente coloca un enlace al
Volkswagen Golf 1.6 de 2002, el mismo modelo y color que el de un amigo suyo que sigue haciéndole viajes largos:
https://conducetufuturo.com/coches/volkswagen-golf-1-6-2002/
Abrojo trae a la conversación un vídeo que no es de coches:
. Lo resume en una línea, la de Marc Vihdal:
ser adulto se ha vuelto un lujo.
La cesta también aparece. Jake el perro se deja
172 euros en cuatro productos del Carrefour y pelexo responde que
Cutrefour es un robo. Antes, el mismo pelexo había zanjado el atasco de la periferia sur de Madrid con tres palabras:
ya se han acostumbrado. Lo del combustible más caro de la historia en España lo repiten megadeuda y cuasi-pepito el mismo día.
Balbo hace inventario de quién sí tiene dinero: herederos de pisos comprados hace décadas, inversores inmobiliarios, matrimonios de funcionarios de niveles altos, médicos, propietarios de farmacias y de sectores protegidos, políticos. Y añade que gran parte de la clase media que él llama franquista ha desaparecido. Kluster mete el dato histórico que más escuece: en los años
90 y primeros
2000 el trabajador tenía más poder adquisitivo que ahora.
Dónde está la bronca
El choque político entra de lleno. Doctor Nunca sostiene que
gana dinero todo el mundo menos el trabajador de a pie y reparte: gestores, funcionarios emparejados, jubilados, propietarios de pisos, turistas, empresarios, políticos y sindicalistas. Después lanza la pregunta incómoda: quién ha gobernado en España cuarenta años más la prórroga, y afirma que la izquierda se hundió en
1982. Kluster le contesta con una sola palabra,
Mentira, y vuelve a los años 90 y 2000. Ahí no se discute ya la terraza: se discute qué década fue mejor.
El segundo frente es quién gasta mal. brus asegura que en Madrid se mueve mucha pasta y sostiene que los migrantes ganan poco pero se administran peor, que el dinero les quema en las manos y lo gastan según entra. Es su explicación de por qué hay consumo con sueldos bajos. Nadie la ha rebatido de momento.
Despotricador vuelve a la terraza para explicar lo contrario: dice que se va por la caña y la tapa y que el teléfono se paga a plazos. Su cierre es que Apple y similares son
la actual orquesta del Titanic, y que si un día se acaba la magia del BCE se devorarán unos a otros. Breadface mete la escala global: distingue el sistema sudamericano, que aún admite nuevos ricos que escalan, del asiático, que describe como castas cerradas, un
feudalismo 2.0 con más control porque ahora hay tecnología. Nico apunta lo mismo desde otro lado: en Europa y EE.UU. hubo un
socialismo para ricos que repartió clase media, y en el resto del mundo el modelo de ricos muy ricos y pobres muy pobres siempre fue la norma. Como prueba, los barrios de Lima: San Isidro, Miraflores, Casuarinas.
Y Zbigniew baja el tono a lo suyo: cuatro meses de viaje el año que viene, durmiendo en el suelo y con la casa a cuestas. Su distinción es que viajar no es turistear, y que nadie se apuntaría a su plan.
Qué cambia respecto a antes
El eje se ha movido. El móvil de gama alta, que ordenaba las entregas anteriores, queda sustituido por el coche: el renting entra como prueba de que el patrimonio se ha vuelto alquiler y de que la escalera baja, no sube. La herencia deja de ser el centro y el hueco lo ocupa la nómina pública y la privada: funcionarios, jubilados, médicos. Y entra por primera vez la política de décadas, con el 82 y los años 90 como munición. Autómata deja la frase que resume el tramo: si con lo que está fluyendo ya hay esta percepción, cuando se restrinja un poco la liquidez,
van a flipar.