PP y Vox rectifican y no eliminan Igualdad en Ciudad Real
El acuerdo de gobierno entre PP y Vox en Ciudad Real anunciado por Vox para eliminar las concejalías con nomenclatura de Igualdad de Género y Sostenibilidad-Agenda 2030 quedó sin efecto este viernes. La rectificación, confirmada por ambos partidos, desactivó en horas el anuncio que Vox había vendido como victoria. No hubo votación perdida ni falta de apoyos: hubo marcha atrás. Y eso, en política, se llama de otra manera.
Qué se anunció y qué queda del acuerdo
El anuncio inicial atribuido a Vox prometía suprimir dos áreas concretas: la de Igualdad de Género y la de Sostenibilidad-Agenda 2030. Horas después, el PP y Vox dejaban sin efecto ese punto. La versión oficial no aclara quién cedió. Hay quien sostiene en los mentideros locales que el coste reputacional de mantener el pulso superaba el rédito de quitarlo.
En paralelo, el acuerdo sí mantiene otros puntos que Vox venía reivindicando en distintos ayuntamientos, como derogar el reglamento de laicidad y no implantar zonas de bajas emisiones. Es decir: donde el choque era simbólico y barato, se cede; donde el choque era simbólico y caro, se rectifica. La asimetría no es casual.
Por qué Vox sí elimina Igualdad en Orihuela y Gijón
La pregunta que sobrevuela el caso es por qué en unos municipios la concejalía desaparece y en otros no. Hay quien sostiene que la respuesta es aritmética: en Orihuela y Gijón, Vox cuenta con los votos suficientes para sostener la medida; en Ciudad Real, no. La diferencia no es ideológica, es numérica.
Eso desmonta dos relatos a la vez. El primero, el de Vox como fuerza capaz de imponer su programa allá donde firma. El segundo, el de sus críticos, que atribuyen la rectificación a una supuesta falta de convicción. Ninguno de los dos encaja del todo con el dato: en minoría, se negocia; en mayoría, se ejecuta. Lo demás es literatura.
El coste de gobernar en minoría
Gobernar en coalición sin mayoría absoluta convierte cada concejalía en moneda de cambio. La eliminación de Igualdad no es una medida técnica: es una señal. Y las señales se emiten cuando hay margen, no cuando el margen lo tiene el socio.
Hay quien sostiene que la rectificación demuestra que Vox es «la muleta del PP», con la misma lógica con la que otros señalaban a Podemos como sostén del PSOE. El argumento tiene recorrido, pero ignora un detalle: la muleta no decide la dirección, solo evita la caída. Quien quiera decidir, necesita más votos.
Lo que se juega el PP en cada rectificación
Para el PP, cada cesión a Vox tiene un precio en el electorado de centro; cada rectificación, un precio en el electorado de derecha. El equilibrio es inestable y se resuelve caso por caso, municipio por municipio. Ciudad Real es un ejemplo más de esa gestión de daños en tiempo real.
La pregunta que queda abierta no es si Vox quería eliminar la concejalía. Es si el PP estaba dispuesto a asumir el coste de que se eliminara. La respuesta, a la vista de los hechos, fue no. Al menos, esta vez.
Con estos precedentes, lo razonable es esperar más rectificaciones en municipios donde la aritmética no acompañe. Y más eliminaciones donde sí. La predicción tiene reservas: si el coste mediático de cada marcha atrás se acumula, el PP acabará pagando en las urnas lo que ahora ahorra en titulares.