Cruz Sequera y su Sociedad Spengleriana: diez horas de YouTube y cursos caros
Un exguardia civil reconvertido en abogado y youtuber, Francisco Fernández Cruz Sequera, promueve la Sociedad Spengleriana Española, un acto de fundación cuyo precio por persona es la primera pregunta que surge al mencionarlo. La respuesta no está publicada. Lo que sí se comenta es que su Academia Oswald Spengler vende cursos a precios elevados y que acaba de liberar clases magistrales en abierto para todo el que quiera verlas. Generosidad o marketing: el primer chute gratis.
De la Guardia Civil a profeta de la decadencia
El currículum del personaje da para un capítulo aparte. Pasó por la Guardia Civil —se especula con que fuera capitán o comandante— y ahora aparece en juicios como abogado. Ese salto, de uniforme a toga y de ahí a predicador de ciclos históricos, es el que más comentarios despierta. Hay quien sostiene que pasar de militar a youtuber debería estar prohibido y conllevar la pérdida de la pensión. Es una exageración, pero resume el recelo que genera el perfil.
En sus directos, el hombre no se corta. Un espectador que lo vio por curiosidad describe una intervención en la que venía a decir que toda la música moderna es basura salvo baladas y boleros tipo Nino Bravo. Vive, dice, en su mundo de 1910. La anécdota es pequeña, pero sitúa el tono: nostalgia selectiva, desprecio por lo contemporáneo y un público que asiente.
¿Cuánto cuesta un curso de la Academia Oswald Spengler?
Los cursos de la Academia Oswald Spengler tienen un precio que, según los cálculos que circulan, ronda los 500 euros. Diez horas de vídeo por ese dinero. La comparación con un microgrado de la UNED —donde te examina un catedrático— sale sola. El argumento que se repite es que internet es un cazabobos y que en todos los sectores hay quien paga cien euros por un PDF de ejercicios de gimnasio generado con ChatGPT. Aquí, el producto es una visión del mundo.
La liberación de clases magistrales en abierto se lee en clave de embudo: primero el contenido gratuito, luego el máster premium para descubrir que la culpa de todo la tienen la agenda 2030 y el feminismo de Estado. El marketing de la escasez, aplicado a la venta de pertenencia a una élite intelectual perseguida.
Libros caros en un mercado saturado
La producción editorial de Cruz Sequera es prolífica y los precios están por encima de la media. La pregunta es cuántos ejemplares vende. La editorial que lo publica no es un gran grupo; son sellos pequeños que viven de subvenciones o de mecenazgos. No aparece en las mesas de novedades de las grandes librerías. El nicho del «pensador incómodo» que viene a decir que todo está podrido y que él tiene la solución funciona dentro de su circuito, pero fuera de ahí las tiradas se estiman en unos 500 ejemplares. El precio alto da empaque de producto exclusivo, como los vinos de 200 euros que saben a lo mismo que uno de 15.
La Sociedad Spengleriana como club de pertenencia
La Sociedad Spengleriana Española no es solo un círculo de estudios. Es un mecanismo de filtrado. Si pagas por oír hablar de ciclos históricos, o eres un fanboy con pasta o un iluminado que cree codearse con la élite. La referencia a Spengler —La decadencia de Occidente— funciona como contraseña: quien la cita se siente parte de algo que el resto no comprende. La descripción más repetida es la de una reunión burguesita de finales del siglo XIX, con espiritismo y espirituosos de por medio. La broma tiene fondo: el producto que se vende no es conocimiento, es distinción.
El dato que descoloca no es el precio de los cursos ni el de los libros. Es que, después de liberar diez horas de clases en abierto, el cálculo que se hace es que habrán vendido cuatro entradas y necesitan más. La Sociedad Spengleriana no predica la decadencia de Occidente: la factura.