Furia en Francia tras el asesinato de una estudiante de 19 años
El cuerpo de Philippine, una estudiante de 19 años, fue hallado enterrado en el Bois de Boulogne, en el oeste de París, el sábado. La joven, que cursaba Economía en la Universidad Paris-Dauphine, desapareció el viernes al mediodía a unos cientos de metros del campus. Según los medios franceses, fue violada y asesinada. El sospechoso, un migrante marroquí de 22 años identificado como Taha O., había salido de prisión en junio tras cumplir condena por una violación cometida en 2019 y estaba pendiente de expulsión. Un juez lo liberó el 3 de septiembre al considerar que el proceso administrativo estaba bloqueado. Tres días después, había desaparecido.
El historial del sospechoso y el fallo administrativo
Taha O. fue condenado a cinco años de cárcel por violar a una estudiante en 2019. El 20 de junio, al terminar su pena, fue trasladado directamente a un centro de detención para migrantes a la espera de su deportación. Sin embargo, un juez lo puso en libertad el 3 de septiembre porque el expediente de expulsión acumulaba retrasos administrativos. Debía registrarse periódicamente en comisaría y alojarse en un hotel concreto, pero cuando se completaron los trámites para expulsarlo, ya no estaba. La policía lo detuvo el martes en Ginebra y será devuelto a
Francia.
La respuesta política: RN aprieta y el Gobierno promete cambios
La Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen ha utilizado el crimen para redoblar su presión sobre el Gobierno de Michel Barnier. Jordan Bardella, jefe del partido, acusó al Estado de ser «demasiado blando» en seguridad e inmigración y advirtió que el destino del gabinete está en sus manos. El nuevo ministro del Interior, Bruno Retailleau, del partido conservador Republicano, declaró que «si necesitamos cambiar las reglas, cambiémoslas» y subrayó que no basta con condenar la tragedia. La diputada ecologista Sandrine Rousseau, por su parte, advirtió contra quienes usan el asesinato para «difundir su odio racista» y pidió que el feminicidio sea castigado con severidad.
Francia deporta mucho, pero ejecuta poco
Los datos de Eurostat muestran que Francia es el país de la UE que más órdenes de expulsión emite: en el primer trimestre de 2024 ordenó la salida de 34.190 ciudadanos no comunitarios, casi un tercio del total de la UE. Sin embargo, solo ejecutó 4.205 expulsiones, menos del 10% de las dictadas. La burocracia, los conflictos diplomáticos y la negativa de algunos países a readmitir a condenados explican esta brecha. El caso de Taha O. es un ejemplo extremo: una orden de expulsión que se quedó atascada en el papeleo y terminó con una joven muerta.
El debate social: entre la indignación y el oportunismo
El crimen ha reavivado la discusión sobre inmigración y seguridad en Francia. Una parte de la opinión pública sostiene que el Estado falló al no ejecutar la deportación y exige endurecer las leyes. Otra corriente advierte contra la estigmatización de los migrantes y recuerda que la mayoría no delinque. En el plano político, el RN ha encontrado un argumento para exigir medidas más duras, mientras el Gobierno intenta responder sin romper su coalición. La sombra del caso se proyecta sobre el debate presupuestario y migratorio de otoño.
El cuerpo de Philippine fue encontrado en un parque que, según los vecinos, se ha vuelto «cada vez más aterrador» por la prostitución y la drogadicción. La joven estudiaba Economía y sus compañeros la describen como una alumna modelo. Su asesinato, el enésimo de una mujer a manos de un hombre con antecedentes, ha puesto el foco en los fallos del sistema de expulsión y en la batalla política que se libra sobre ellos.