Rusia derriba 297 drones y amplía la fábrica de Geranios
El Ministerio de Defensa ruso informó este lunes de la destrucción de
297 drones ucranianos durante la noche, repartidos por quince regiones y Crimea. Apenas unas horas antes, Rusia había lanzado su propia andanada:
una veintena de misiles y una decena de drones sobre Kremenchúg, Pavlográd, Zaporizhia, Krivói Rog y Dnipropetrovsk, prácticamente a la vez. La Fuerza Aérea ucraniana reconoció que no interceptó
ni un solo misil balístico ni ningún Oníx en toda la noche.
Qué se ha sabido
El parte ruso detalla los objetivos: en Kiev cayó la empresa Fire Point —donde se fabrican componentes de los misiles Flamingo— y el almacén Grandterminal. En Dnipropetrovsk, el complejo siderúrgico de Kryvyi Rih, Interpipe Steel, una fábrica de combustible para misiles en Pavlohrad y tres centros logísticos. En Kremenchúg, una refinería y la fábrica de JTI. En Vinnytsia, una infraestructura ferroviaria. Ucrania cifra los impactos en
22 ubicaciones y admite que de los cuatro Kalibr solo derribó uno.
El resto del tramo se ordena alrededor de la logística.
Berger Cargo, una de las mayores empresas de logística ucranianas, cierra almacenes cerca de Kiev tras perder
más de 40.000 metros cuadrados. En Samara, un muerto y cuatro heridos por drones ucranianos. En Odesa, columnas de humo negro sobre Usatovo y los almacenes de Nova Poshta. Ucrania ha perdido
más de 600 locomotoras desde febrero de 2022, según su ministerio de Reconstrucción.
El dato industrial llega por Politico: Rosatom amplía la fábrica de fibra de carbono
Alabuga-Volokno en Tartaristán. La nueva línea produciría hasta
500 toneladas anuales de fibra aeroespacial, suficiente, según el experto David Albright, para
28.000 fuselajes adicionales de Geranios al año. Sobre una producción actual estimada en más de 36.000, es un
78% más. El proyecto se completa en 2027.
En lo político, Kadyrov se asegura su quinto mandato en Chechenia con el
99,85%. Rusia Unida logra el
57,83% y
355 escaños en la Duma, con una participación superior al 59%. En Alemania, la CDU de Merz se queda en el
4,9% en Mecklemburgo-Pomerania Occidental frente al
37,9% de AfD. Bloomberg y The Spectator hablan ya sin rodeos de la salida de Merz. En Nueva York, Zelenski aterriza para ver a Trump: el paquete de defensa aérea de
2.700 millones no incluye ningún Patriot, y el ucraniano pide
300 interceptores para el invierno. El arroz sube un
67% desde enero. El bitcoin supera los
85.000 dólares.
Dónde está la bronca
El hilo se parte por la eficacia real de esos 297 derribos. Un bando los lee como confirmación de que la defensa rusa aguanta el tipo. Arriondas hace la cuenta: entre el
0,76 y el 1,15 por ciento de todos los aparatos lanzados lograron su objetivo, y llama a eso
«un éxito tremendo». Vilux lo remata con un pronóstico incómodo: «Estamos viendo un 0,7% de impactos. Cuando nos toque en Europa veremos un 99,3%».
Enfrente, McNulty no traga. Dice que la defensa antiaérea rusa «no es la mejor del mundo» y que el mito se está desmontando. Pone el ejemplo de los Pantsir colocados sobre edificios residenciales o al borde de autopistas. Fulcrum29smt le responde con detalle técnico: se hace para elevar el radar y ganar horizonte, es
«solución improvisada en tiempos de guerra». McNulty zanja: «Seguramente sepas más a nivel técnico, pero da la impresión de que hay muchas lagunas».
La segunda pelea es el coste. 4570+Garrett calcula entre
70 y 90 millones de euros, «a una media de entre 35 y 47K por dron». Mazuste ha leído «algo más de 100 millones de dólares». McNulty lo traduce a su manera: el caos que causan «cuatro drones» frente a los 1.600 anunciados. Arriondas devuelve el golpe: el ratio coste/daños es «pobrísimo para el que pone en marcha esas campañas».
Y la tercera: si Rusia ha tirado ya de todo. McNulty sostiene que sí y que Ucrania «sigue resistiendo». Abstenuto distingue escalones: no es lo mismo atacar almacenes que subestaciones eléctricas, ni hacerlo una vez por semana que a diario. Olvier recuerda que hace seis meses parecía imposible ver 1.000 drones sobre Rusia. Fulcrum29smt acepta el matiz de los FP-9 balísticos ya lanzados, pero mantiene que la capacidad industrial rusa juega a largo plazo.
Además, McNulty y Olvier cruzan predicciones sin amagar. «Si ocurre, vendré a recoger gustosamente mi owned», dice uno. «Lo que decimos al final ocurre», responde el otro. Nadie mueve ficha.
Qué cambia respecto a antes
Se consolida el patrón que anunciaba Bloomberg: menos misiles balísticos, más drones con motor a reacción, y la sospecha de que Rusia acumula balísticos para el invierno. Zelenski responde a Trump con una oferta de alto el fuego «sin condiciones» —Peskov lo lee como señal de debilidad—, y al mismo tiempo pide 300 Patriot que nadie le ha prometido. Ucrania ataca por primera vez barcos petroleros vinculados a EE.UU.: Marco Rubio responde que «esto no puede seguir así».
La lista de movimientos económicos se alarga: Putin transfiere los activos rusos de Nestlé, Auchan y Leroy Merlin a una empresa rusa; la UE prorroga tres años las sanciones; Trump negocia comprar potasa bielorrusa y anuncia sanciones contra toda la Corte Penal Internacional; Xi no llevará delegaciones empresariales a Washington. Lituania aprueba estudiar la supresión del artículo 137 de su Constitución, que prohíbe albergar armas nucleares. Sikorski recomienda a los polacos prepararse para una guerra y presume de tener «reservas de arroz» y una bomba manual. Letonia, por boca de Rinkēvičs, reconoce que el ejército ruso es «más peligroso que hace cuatro años y medio».
En el frente, Rusia anota Polnaya, Novoandreevka (
+19 km²), Chernyakov y Novoorlovka en Járkov, y avanza al sur de Dobropolye. Polonia hace volar cazas por la amenaza aérea en Ucrania. El mapa se mueve a razón de kilómetros cuadrados al día, y el hilo deja de discutir quién avanza un kilómetro para discutir cuál de los dos suministros aguanta el invierno.