Járkov: Ucrania avanza 50 km y Rusia envía reservas
El hilo se parte en dos. La ofensiva ucraniana en la región de Járkov, que empezó como un rumor, se convierte en el tema único. Durante el 8 y 9 de septiembre, los mensajes pasan de la sorpresa al recuento de aldeas tomadas, y de ahí a la pregunta de si los rusos están dejando entrar a los ucranianos para embolsarlos. Harman abre el tramo con un análisis de Slavyangrad que sitúa Balakleya como el punto clave: «es muy probable que las tropas rusas se retiren en las próximas horas para evitar quedar cercadas». A partir de ahí, el hilo se llena de partes de
guerra, mapas y vídeos.
Qué se ha sabido
El 8 de septiembre, Harman publica que las fuerzas ucranianas han pasado al ataque al sur de Járkov y que Balakleya está en peligro. A lo largo del día, los mensajes confirman la toma de Volokhov Yar y el avance hacia Shevchenkove. El 9, el Estado Mayor ucraniano reconoce avances de
50 km en tres días y la liberación de más de 20 aldeas. Harman recoge que las AFU han tomado parte de Balakleya, incluido el ayuntamiento, y que continúan los combates en el este de la ciudad. También se informa de la destrucción del puente sobre el río Oskil en Kupyansk, lo que divide la ciudad en dos. Rusia responde con el envío de reservas: se reportan convoyes atravesando la frontera en Belgorod y el uso de helicópteros Mi-26 para transportar equipo y personal a Kupyansk e Izyum. El Ministerio de Defensa ruso afirma haber repelido ataques en varias localidades. En el frente sur, cerca de Kherson, se reportan combates en Andreevka y la destrucción de pontones. También se habla de la toma de la posición del «gran hormiguero» cerca de Avdiivka por el batallón Sparta y el batallón Miguel Arcángel. En el plano internacional, se menciona un nuevo paquete de ayuda militar de EE. UU. por
675 millones de euros y el envío de obuses de 105 mm por Lituania. Se cita un artículo de
análisis sobre la ofensiva ucraniana en Kherson y otro de
algunas cosas básicas sobre las defensas rusas.
Dónde está la bronca
La discusión central es si el avance ucraniano es una victoria real o una trampa rusa. Unos sostienen que los rusos han dejado entrar a los ucranianos en un corredor estrecho para embolsarlos. Coco Portugal lo repite: «Han dejado que la pinza...». Otros, como Nico, dudan: «no podemos atribuir esto a una sagaz trampa, creo que es un hecho». Discordante argumenta que si fuera una trampa, los rusos no habrían perdido tanto equipo. La otra bronca es sobre la falta de tropas rusas. Varios foreros critican que Rusia no haya movilizado más hombres. Delhierro dice: «no se puede 'jugar' a la guerra». Algunos acusan a Putin de ir con el freno de mano echado. También hay choques por el uso de la palabra «caldero» y por la interpretación de los mapas. La tensión sube cuando se cruzan acusaciones de derrotismo y de propaganda. Hacia el final, algunos reconocen que la situación es grave para Rusia, pero confían en la llegada de reservas.
Qué cambia respecto a antes
Lo que antes era un frente estabilizado en Járkov se convierte en una ofensiva en toda regla. La predicción de que la ofensiva ucraniana se desinflaría para el fin de semana no se cumple. El asunto nuevo es la posible bolsa de Izyum y la importancia logística de Kupyansk. También entra con fuerza la discusión sobre la participación de mercenarios extranjeros en el frente. Se da por superado el debate sobre si Balakleya resistiría: la ciudad está parcialmente en manos ucranianas. La atención se desplaza a Kupyansk e Izyum.
Un cálculo que circula
Mazuste recoge una estimación de
10.000 muertos ucranianos y unos 4.000 heridos en la ofensiva. Otras fuentes hablan de 5.000 bajas. No hay confirmación independiente. Harman cita fuentes occidentales que hablan de 3.000 muertos solo en Kherson. Estas cifras se discuten sin acuerdo.