Ya estamos con el bitcoin. Yo he venido a hablar de mi libro. Quiero las onzas con las tapas de yogur ya para que ninitrabajo me las quite de mis inertes manos y las apañala, que es lo ultimo que le leí antes de mandarle al ignore para descansar un rato de tanta majadería, qué compra muchos lingotes de oro y que los apañala.
En todo caso, el dinero de curso legal es algo emitido por el poder y no al revés. Los portaaviones respaldan al dólar, y no al revés. La obligación de usar una moneda la establece la fuerza, y si te lo quieres saltar tiene que ser de un modo que implique no sólo la transacción, sino las consecuencias de la misma: el bien adquirido, ya sea una casa, un yate o cualquier cosa no escamoteable a la hacienda local, que al detectar su existencia pedirá explicaciones.
Dado lo cual, no es tán pésima idea apostar (siquiera parcialmente) por un activo agradable a uno de los bloques en Liza, que además cuenta con el 90% de los habitantes del planeta, aproximadamente. Si alguna vez volvemos a ser humanos y derrotamos a estos malos satánicos, y la muyer vuelve a querer ser muyer, el collar que se hará para lucirse, ¿de qué estará hecho? Lo cual me recuerda que a las sarracena (a partir de un mínimo nivel social) la dote se les paga en oro, y al paso que vamos, entre bigotudas con perros y gatos y sarracena con tres descendientes, está por ver lo del colapso ese por estos lares…