La serie de Zelensky se estrella en Telecinco sin convencer a nadie
Una comedia sobre un tipo corriente que acaba de presidente de Ucrania sirvió, según el relato que se da por bueno, de trampolín electoral para Volodímir Zelensky. En España, esa misma serie ha aterrizado en Telecinco y se ha dado el batacazo. Lo que en Kiev se vendió como éxito rotundo, aquí no ha retenido a nadie. Y el fracaso de audiencia reabre un asunto incómodo: si la ficción fue tan decisiva para llevar a un humorista a la presidencia, ¿por qué el público le da la espalda? La caída de la serie ha dejado de ser una anécdota de parrilla para convertirse en otro capítulo del desgaste del relato sobre la guerra.
¿Por qué se estrena la serie de Zelensky en plena Pascua?
El primer detalle que llamó la atención no fue la trama, sino la fecha. La cadena colocó el estreno en plena Pascua, con medio país de vacaciones o echándose la siesta, un hueco donde tradicionalmente se aparcan los productos que se dan por perdidos, o los que se emiten para cumplir un compromiso sin asumir el coste de un fracaso en temporada alta. En televisión, estrenar en festivo es de primero de parrilla.
Hay quien lee en esa decisión una
maniobra deliberada: emitir lo que alguien ha encargado, pero hacerlo en el peor momento posible. La lectura más repetida es que la serie estaba entregada antes de empezar y que su pinchazo se dio por descontado. El propio share, más que un veredicto artístico, funciona aquí como termómetro de otra cosa.
¿Ganó Zelensky las elecciones gracias a su serie?
La discusión de fondo no es televisiva, es política. Una parte del análisis sostiene que la ficción no se limitó a retratar un futuro: lo fabricó. La tesis de la
programación predictiva afirma que el papel de presidente en pantalla preparó el terreno para que Zelensky lo fuera en la realidad. En esa lectura, la serie no predijo nada: ejecutó un guion escrito por quien financiaría después su campaña.
En el extremo opuesto queda la explicación simple: la ficción fue un éxito en Ucrania y eso basta para entender su empuje electoral. El fraude monumental solo haría falta si de verdad la serie fuera tan mala como dicen. Ambas hipótesis se dan por plausibles, lo que deja todo en el terreno de la sospecha razonada y no en el de la prueba.
Mala ejecución y fallos de guion: la serie no aguanta el primer capítulo
No hace falta ser crítico de televisión para detectar los agujeros. Quien aguantó el primer capítulo lo resume sin piedad: la premisa tiene posibilidades, pero la ejecución es floja y hay cosas sin lógica. El ejemplo que más se repite: un candidato gana las elecciones presidenciales y nadie le comunica el resultado hasta bien entrada la mañana. Un fallo de guion que rompe cualquier verosimilitud.
Una parte de los comentarios lo despacha como un producto prescindible, de esos que se abandonan a los pocos segundos. Y ahí está la trampa: si el futuro presidente de Ucrania se hizo famoso con esto, el listón de lo que se considera un fenómeno televisivo queda por los suelos.
Del «estreno moral» al desgaste del relato
El batacazo ha servido para algo más que para hablar de audiencia. Hay una corriente que defiende que, por mala que sea la serie, eso no le quita nobleza a la causa ucraniana. Otros responden, con un cálculo que se repite en el hilo, que la nobleza no se hereda con la bandera: más de diez millones de desplazados y un país con la economía arruinada serían el balance real, y no lo arreglaría una comedia de sobremesa.
El desgaste va más allá de Zelensky. La misma crítica que denuncia la propaganda de un bando señala el doble rasero informativo con el otro: cadáveres que se muestran o se esconden según convenga. Y, como apunta más de un participante, el ciudadano de a pie paga la factura en la gasolina y la luz mientras discute sobre una serie que ni ha visto.
Queda la pregunta que nadie cierra: si la ficción de Zelensky se hunde en la misma España que consume a diario el relato de la guerra, ¿es que el público ha dejado de creerse el guion, o simplemente es que ya no le apetece verlo en televisión? La serie pincha. El papel de Zelensky, de momento, sigue en emisión.