Un kamikaze drogado choca de frente contra el coche de un diputado del PSOE
Un conductor de 23 años circuló en sentido contrario por la A-30 y se estrelló frontalmente contra el turismo del diputado socialista
Miguel Ortega, que se dirigía al pleno de la Asamblea Regional de Murcia. El parlamentario fue operado de urgencia para extirparle el bazo por una hemorragia interna. El otro conductor salió ileso y fue detenido tras dar positivo en THC y alcohol. Los hechos, tal como se publicaron, sitúan el siniestro en el
kilómetro 167 de la autovía, en dirección a Cartagena.
Qué ocurrió en la A-30, en el kilómetro 167
El accidente se produjo pasadas las nueve de la mañana. Antes del choque frontal, el mismo conductor
habría protagonizado otra colisión en la que se vieron implicados otros cuatro coches, esta vez sin heridos. Los dos vehículos del impacto quedaron destrozados: uno de ellos acabó boca abajo en mitad de la calzada. La Guardia Civil se personó en el hospital para hacerse cargo de la investigación.
Las cifras que manejan las informaciones publicadas hablan de
ocho kilómetros recorridos en sentido contrario.
El diputado Miguel Ortega, operado de urgencia
Ortega viajaba hacia Cartagena para participar en el pleno que se celebraba esa mañana en la Asamblea Regional. Fue trasladado al hospital
Virgen de la Arrixaca, en El Palmar, donde fue sometido a una operación de urgencia para extirparle el bazo a causa de una hemorragia interna.
El otro conductor, también trasladado a la Arrixaca, no presentaba heridas. Fue detenido tras dar positivo en THC y alcohol, según los datos difundidos por los medios que cubrieron el suceso.
El conductor: 23 años, un Mercedes recién comprado y positivo en drogas
Los datos publicados dibujan un perfil concreto:
23 años, carné recién obtenido y un Mercedes comprado poco después de sacárselo. Su padre declaró a un medio que no sabe cómo acabó circulando en sentido contrario y que el joven le había llamado para decirle que pasaría la noche en casa de un amigo.
Hay quien extrae de ahí una lectura sobre la capacidad económica de un chaval de 23 años; otros se quedan con lo que dice el parte: alcohol y THC en el organismo al volante de una autovía. El expediente, a estas alturas, es lo único que sostiene algo en firme.
Quién paga los daños: el seguro, la insolvencia y el juicio
Entre las reacciones al suceso hay quien sostiene que conducir bajo los efectos del alcohol o de las drogas suele activar las cláusulas de exclusión de las pólizas, lo que dejaría al causante frente al pago directo de los daños. Según esa lectura, si el conductor es insolvente, el damnificado puede acabar en un procedimiento civil contra alguien que no tiene con qué responder.
Se argumenta además que, en ese escenario, el vehículo adquirido hace poco tiempo y el patrimonio declarado del causante marcan la diferencia entre recuperar el valor del coche siniestrado y quedarse con una sentencia de papel.
El contexto político que el accidente arrastró
El suceso se produjo después de que el diputado publicara un mensaje en redes en el que acusaba al PP de ser un
partido racista y xenófobo por su posición sobre la reforma de la Ley de Extranjería y el campamento naval. Ordenar cronológicamente los dos hechos no establece ninguna relación causal entre ellos; sí explica por qué buena parte de las reacciones leyó el choque como una
ironía del azar y no como una noticia de sucesos al uso.
Ese cruce —un accidente de tráfico convertido en munición política en cuestión de horas— es hoy la parte más visible del episodio y también la menos resuelta. La causa judicial sigue en manos de la Guardia Civil y las consecuencias médicas del diputado se conocerán con el tiempo.
Queda un dato incómodo dando vueltas: cuatro coches golpeados en un tramo previo, sin heridos, y un quinto impacto frontal kilómetros después. La secuencia no encaja con la idea de un error puntual al tomar una incorporación. Encaja más con la de alguien que llevaba rato circulando sin saber muy bien por dónde iba. Eso, y no el ruido político, es lo que un juzgado tendrá que reconstruir.