El cierre del vial del Santander en Santander, a los tribunales
¿Cuánto espacio público puede quedarse un banco antes de que alguien proteste? En Santander, la respuesta ha llegado en forma de procedimiento judicial. El cierre del vial bajo el arco de la sede del Banco Santander, que ha dejado sin recorrido a una línea de autobús, ya está judicializado tras la denuncia de Izquierda Unida.
La formación ha sido la única que ha reactivado el asunto: los tribunales examinan la ocupación de un espacio que se considera público. Mientras tanto, los vecinos constatan las consecuencias cotidianas: paradas de bus canceladas y plazas de aparcamiento que desaparecen. El argumento, sin embargo, no es exclusivo del banco: es el mismo manual de las peatonalizaciones exprés que tanto daño hace al residente y tanto beneficia a la terraza del bar de turno.
Queda la pregunta urbanística: ¿la entreplanta que ahora carga el arco formaba parte del proyecto de reforma autorizado? Y queda la política: el resto de partidos, dicen los hechos, miraron hacia otro lado. Solo hubo uno con ganas de llegar a los tribunales.
Eso sí, este arco tiene doble cara: San Emeterio a un lado y San Celedonio al otro. A ver cuál de los dos patronos echa una mano con la sentencia.